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lunes, 17 de enero de 2011

flor de almendro

Poesía visual, la flor blanca del almendro con destellos rosas sobre sus ramas desnudas, una vez más Mallorca cambia su fisonomía.




Sus campos se llenan de árboles en flor, su olor cambia, por una vez el aroma de flores sustituye al del marino mediterráneo, la delicadeza de sus pétalos y pistillos hace que estén expuestas siempre al viento, es frágil como el aleteo de una mariposa, su aroma embriaga como los ardientes besos de la persona amada.

Es un milagro en invierno, lentamente va tiñendo de blanco los campos de la isla, se adelanta a todos los demás árboles, es virgen, es primera, es la magia que nos anuncia que de las ramas hasta ahora secas, de nuevo brota la primavera.

 
Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

domingo, 12 de septiembre de 2010

Como antaño

Esta mañana he disfrutado de volver a la esencia pura del campo, aquel en que los hombres curtidos al sol hacían las labores de siega con la única ayuda de los animales de tiro, fue en la pequeña localidad de Cas Concos, en Mallorca, donde por un día se recuperan las raíces, el polvo de los campos se mezcla con el sudor de los payeses, el agua fría en el botijo sustituye a las latas de refrescos en la nevera portátil.




Un día donde el ruido de las modernas cosechadoras queda callado y únicamente las amenas conversaciones y alguna que otra canción popular se escucha entre el ligero repiquetear de la antigua maquina de segar tirada por el caballo.



Yo nací en el campo, recuerdo vagamente escenas como las que volví a vivir ayer, recuerdo en mis primeros años viajar montado en el carro, las labores de la siega, la trilla, aunque son recuerdos muy vagos, ya que en mi niñez el campo ya empezaba a mecanizarse en aras de obtener un mayor rendimiento a las fincas.


Y con ello se perdió parte del alma de esta y otras muchas tierras, con el paso de los años, la mecanización e industrialización de todo lo referente al campo ha hecho que lo que antes trabajaban quince o veinte familias ahora una única máquina lo realice, siega, bate, trilla, separa el grano y embala.


Antes no, cada episodio era trabajado entre todos, familias que unían esfuerzos para realizar la temporada juntas y así evitarse fatigas mayores, la sombra de los árboles era refugio de comidas campestres, y si había que pararse media hora para liar un cigarrillo y beber agua fresca, nadie controlaba el reloj.


A media mañana un descanso para tomar una rebanada de pan con queso y un racimo de uva o una sandia, a mediodía un largo descanso para evitar las horas de más sol, y por la tarde, antes de que anocheciera de vuelta a casa, y si en la finca vecina había otros que estuvieran trabajando pues nadie impedía aquella tertulia que no tenía tiempo fijado.

Ahora la maquinaria pasa como un enorme cortacésped por las cosechas, en la cabina un conductor escuchando música con el aire acondicionado, empieza la jornada muchas veces antes de la salida del sol y la termina cuando el sol ya se ha ido, eso sí, en un día trabaja más hectáreas que las que trabajaban antes diez familias en un mes, pero sigo pensando que este avance tecnológico ha hecho que el campo perdiera parte de su alma.

Hoy he disfrutado de volver a vivirlo, de ver como los mayores mantienen intactos su recuerdos y habilidades, como las manos llenas de callos siguen siendo certeras a la hora de equilibrar el filo de una guadaña con el martillo, como siguen sentándose a la sombra de un árbol, he disfrutado de volver a mis raíces, y de poder ver que hay jóvenes que desean que la tradición no se pierda con ellos.

Mi homenaje a todos los que han sudado el campo de cualquier tierra, todos los pastores, payeses, labriegos, segadores que un día levantaron el polvo de nuestros campos, y estas imágenes para que perduren en nuestro recuerdo.







Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey


martes, 25 de mayo de 2010

Un final feliz

En mis 21 años trabajando en prensa, lo que más temo todavía es que el numero identificativo de la sección de sucesos aparezca en mi móvil, siempre es sinónimo de malas noticias y de trabajos demasiadas veces en situaciones complicadas, y en los que muchas veces me siento incomodo, ya que estas cubriendo informativamente la tragedia de otra gente.


Por eso cuando ayer a la tarde me llamaron de redacción ya sabía lo que me iban a encomendar, una vecina de Cala D’or, (Mallorca) llevaba desaparecida de su domicilio desde el domingo por la tarde, Isabel, de 82 años, había salido a la tarde para asistir a misa, y no había regresado a su casa.

El mismo lunes un intenso operativo de búsqueda había rastrado parte de las zonas donde se creía podría estar, confirmando que una testigo había hablado sobre las once de la noche, mientras caminaba en dirección opuesta a su domicilio, pero que la había encontrado tranquila, habían cruzado unas palabras de saludo y poco más, que no había dado importancia al hecho pensando que era una vecina de la zona.

Desde redacción se me comunicó que esta mañana, a las nueve se reabriría la búsqueda y que el mando operativo se situaría en un enclave al que debía acudir para seguir la noticia fotográficamente a la espera de que hubiera novedades. Mientras estaba hablando con el coordinador del 112 ha saltado la noticia, un jardinero había encontrado a la mujer, todos hemos quedado en silencio, esperando el fatal desenlace, llevaba dos noches y un caluroso día a la intemperie. El júbilo ha saltado al comunicar el primer grupo que ha llegado que Isabel estaba con vida, consciente y aparentemente en buen estado.

Cuando he llegado al lugar he podido comprobar que efectivamente, ella se hallaba bien, se había extraviado, había perdido la orientación y había caminado en dirección contraria, cuando se dio cuenta de su desorientación había intentado retroceder lo caminado llegando hasta una zona desconocida, se había encontrado en una zona sin salida, y después de una caída había perdido más si cabe su ubicación.

Finalmente ya ayer se había refugiado a la sombra en un jardín privado y había escuchado las voces y los rastreos de los grupos de búsqueda, pero su desfallecimiento era tanto que le había sido imposible comunicar su posición, no tenía fuerzas para poder levantar la voz.

Esta mañana un jardinero, la había encontrado al abrigo de unos setos, exhausta, magullada, con alguna pequeña herida, pero viva, consciente y feliz de poder volver a ver a su familia.

Hoy mi trabajo se ha convertido en una gran alegría, poder comprobar que aunque a veces todo el pesimismo nos apunte a una tragedia, puede haber un final feliz.



Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

domingo, 23 de mayo de 2010

Tres enclaves naturales

En una entrada anterior, bajamos hasta el interior de Mallorca a través de las Cuevas de Campanet, una cavidad formada hace aproximadamente cuatro millones de años.


Hoy voy a quedarme en la superficie para aproximaros tres enclaves que para mi tienen una magia especial, ya que también representan caprichos de la naturaleza que adornan nuestra costa, formando puentes, entradas y ventanas naturales que son autenticas obras de arte, caprichosas formas que el tiempo ha ido creando y que cuando uno los ve, siempre nota su pequeñez ante la grandeza del mundo.

El primer lugar es Torrents de Pareis, una puerta al mar entre las montañas escarpadas de la Sierra de Tramontana, una puerta que se formó como desembocadura natural de un arroyo que formó un estuario natural de cantos rodados que se encuentra enclavado en un circo rodeado completamente de montaña, con una acústica excepcional y en el que cada verano se organizan una serie de conciertos de música clásica que son una autentica delicia.

El segundo es una ventana natural en Portocolom, conocida como Sa Cova Foradada, situada en plena urbanización turística, y que bastante gente desconoce, desde esa ventana natural hay una visión casi idílica del faro de la bocana del puerto, los meses de verano, con las primeras luces, desde allí se puede disfrutar de una de las salidas de sol más bellas mientras las pequeñas embarcaciones marineras salen a pescar.

Y por último, Es Pontás, junto a Cala Santanyí, una autentica maravilla naciendo del mediterráneo, probablemente antes de las últimas glaciaciones parte de la isla misma que en un momento de resquebrajó y dejó como testimonio este arco natural inmortalizado por cientos de fotógrafos y pintores que lo han plasmado en sus cuadros y fotografías.

La naturaleza siempre nos sorprende, espero que para los que desconocíais estos enclaves, también haya sido una sorpresa agradable.

Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

jueves, 20 de mayo de 2010

Viaje al corazón de la tierra


La paciencia de la madre Tierra se puede ver y comprobar cuando nos adentramos en su interior, este pasado fin de semana, en compañía de MdB pudimos visitar las cuevas de Campanet, unas maravillosas formaciones naturales que constan de unos cuatro millones de años, y siguen desarrollándose, a una velocidad, la de las estalactitas de 1 centímetro cada 100 años, y de medio centímetro las estalagmitas. (Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea. Benjamin Franklin)




Estas formaciones sorprenden por su belleza, por su armonía, por sus formas imposibles, y por sus colores, colores que se impregnan por la filtración del agua con depósitos calcáreos, óxidos terrosos y vegetales (La paciencia y el tiempo hacen más que la fuerza y la violencia. Jean de la Fontaine)



Las Coves de Campanet están situadas en la vertiente sur del monte de Sant Miquel, en la Serra de Tramontana, al norte de Mallorca. Tienen una superficie aproximada de 3.200 m2 y un recorrido cercano a los 400 m. Estas grutas naturales se desarrollan a una media de 50 m bajo la superficie del terreno y crean un vacío de unos 16.000 m3. Su visita, de unos 40 minutos de duración, recorre diferentes galerías y salas, algunas de las cuales presentan pequeñas acumulaciones de agua. Dichas salas reciben nombres tan sugerentes como: sala romántica, sala del lago, castillo encantado, sala de la palmera, cascada sonora, etc. La temperatura interior de las cuevas es constante a 23 grados



Estas cuevas destacan por la finura y riqueza de sus depósitos calcáreos en forma de estalactitas y estalagmitas, también denominadas espeleotemas por los geólogos. Aparte de su ornamentación natural, diversos aspectos han atraído la atención de científicos y naturalistas. Por ejemplo, durante las obras de acondicionamiento de las cuevas se encontraron restos fósiles de Myotragus balearicus, una especie de bóvido endémico de Mallorca y Menorca, extinguido hace 4.000 años tras la llegada del hombre a nuestras islas. Destacar que por lo lluvioso de este invierno, por primera vez en 40 años se ha visto gotear a las estalactitas de la zona seca, una gruta que se encuentra bajo 40 metros de roca, las filtraciones este año han llegado hasta esta zona considerada seca.



Si hablamos del descubrimiento, decir que los habitantes de lugar conocían desde siempre una corriente de aire fresco que salía de un agujero de unos 15 cm de diámetro, hoy en día desaparecido, situado encima de la entrada actual de las cuevas. Con la intención de convertir las tierras de Son Pacs de secano a regadío, el propietario de la possessió Guillem Torres i Cladera, impulsó la búsqueda de agua. En junio de 1945, el "marger" de la finca, Bartomeu Palou i Bennàsser -Xineta- pensó que el ruido y el aire fresco del agujero indicaban la existencia de una corriente de agua subterránea. Las cuevas fueron descubiertas al ensanchar el agujero y acceder a su interior. Era la primera vez que un hombre entraba dentro de esta cavidad natural. El propietario de la finca no obtuvo agua, pero si un tesoro natural que levaba millones de años formandose y hasta esa fecha era desconocido.



PD: Ten paciencia con todas las cosas, pero sobre todo contigo mismo. (San Francisco de Sales)

Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

jueves, 13 de mayo de 2010

El corazón de Lluc (Mallorca)


Aprovechando las primeras luces de la mañana, antes de que los fieles y turistas invadieran la iglesia, realicé esta toma, con ella quiero enseñaros el interior del Santuario de LLuc, o de la Basílica de LLuc, una de las más veneradas de Mallorca, en esta ocasión, permitidme que dedique la foto a MdB, alguien muy especial, que sé desea poder contemplarla, para poder ver su luz, y descubrir los detalles que su querido Gaudí dejo impresos en la obra. Espero que estos días nos permitan disfrutarla




Para los que queráis leer un poco, conocer algo de su historia, os dejo un breve resumen, aunque lo que caracteriza más a Lluc, es que todos los que vivimos en la isla lo sentimos como un lugar especial, pues aunque no seas religioso, el enclave telúrico donde está ubicado el santuario, hace que puedas sentir la energía de la Tierra, de los elementos.

La actual iglesia, de estilo renacentista, fue empezada en 1622 y terminada en 1691 con la construcción de la fachada. Tiene planta de cruz latina, con una sola nave y tres capillas a cada lado, una bóveda de cañón y una cúpula en el centro del crucero. Los arcos y cornisas están hechos de una piedra extraída en las cercanías del Santuario. Mide 28'28 mts. de longitud por 6'70 mts. de anchura en la nave y 13'45 mts. en el crucero.

En 1684 se dedicó el altar mayor, pero el retablo mayor, obra del Maestro Blanquer, ya estaba terminado en 1629, y la imagen de la Virgen, que estaba ubicada en una capilla lateral, fue trasladada a su nicho central.

A principios del siglo XX, se completó la decoración barroca de toda la iglesia, con el mismo estilo del presbiterio, según las instrucciones del arquitecto catalán Antoni Gaudí. De esta manera, su interior se parece ciertamente a una “casa de oro”.

Texto y foto: Miguel Adrover Caldentey

martes, 4 de mayo de 2010

la tierra perdida

Mimetizan las heridas de la carne

destiñendo tú alma con azufre,
paredes reflejando el blanco de la cal
estepas chamuscadas de invernal helada.

Asoman hurones de extraños pedregales
extienden toallas de arena rebozadas
esencias y olores de aceites de lejanos países
te roban el aliento cuando caen las últimas luces.

Niños al son de chillidos osados
corriendo con el agua hasta las rodillas
mezcladas con extraños ruidos
imperativos al viento lanzados y arrastrados.

Desnudez de piel roja cocida, Sol hirviendo
marejadas de cuerpos en el suelo tendidos
lagartijas sobre piedra por el Sol calentada
tierra por Dioses bendecida, por hombres prostituida.

Pasos entre márgenes, pinares y majadas perdidas
olivos, almendros, higueras y murtones,
caminos empedrados con sudor de nuestros mayores,
tierra mal vendida, a trozos, cuarteradas y cuartones.

Canciones de campo, de la siega, de labranza
acalladas por ritmos de modernos transistores
“vestids al ample”, “balls de bot i de pagès”
en un cajón, por otras ropas y danzas enterradas.

Y en cada salida de un nuevo sol
alguien la ve con lágrimas recién derramadas
mirando hacia atrás, triste, de reojo
a aquella tierra que su padre, un día cultivaba.


PD: Aqui dejo un link de un artículo sobre mi por si a alguién le interesa saber algo más de "fred al cor".

http://reporterisme.wordpress.com/category/entrevistas/

teneis que clicar juste debajo de la portada del libro, donde pone "En bolas"  allí la podreís leer.

Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey