Mostrando entradas con la etiqueta naturaleza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta naturaleza. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de enero de 2011

Fluir



Se alimenta de la tierra y al tiempo la nutre, fluye como la vida misma desde el interior, suave, sedosa, pero su fuerza se demuestra a través de su tenacidad, busca caminos, los recorre, y si es necesario, los crea. Es vida


Decía el sábio que bien podría la naturaleza ser nuestro Dios, ya que tiene el poder de destruir y dar vida, mas no de defenderse de su creación -el hombre- pués todavía hay quien cruza el bosque y sólo ve leña para el fuego.

Y realmente, cuando como raza humana destruimos o contaminamos, bosques, ríos, humedales o selvas, no importa donde estés, en que lugar se haya producido, donde se haya realizado el vertido, donde se haya quemado el bosque, donde se haya envenenado el río; todos vivimos en una isla que no podemos abandonar: nuestro hogar al que llamamos Tierra.








Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

lunes, 17 de enero de 2011

flor de almendro

Poesía visual, la flor blanca del almendro con destellos rosas sobre sus ramas desnudas, una vez más Mallorca cambia su fisonomía.




Sus campos se llenan de árboles en flor, su olor cambia, por una vez el aroma de flores sustituye al del marino mediterráneo, la delicadeza de sus pétalos y pistillos hace que estén expuestas siempre al viento, es frágil como el aleteo de una mariposa, su aroma embriaga como los ardientes besos de la persona amada.

Es un milagro en invierno, lentamente va tiñendo de blanco los campos de la isla, se adelanta a todos los demás árboles, es virgen, es primera, es la magia que nos anuncia que de las ramas hasta ahora secas, de nuevo brota la primavera.

 
Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

domingo, 9 de enero de 2011

Armonía con la Naturaleza


“Cambiar el sistema, no el clima” es la consigna que recorre todo el mundo. Pero, ¿con que nuevo sistema vamos a cambiar el actual?, ¿qué nuevas alternativas se están construyendo desde lo local, lo nacional, lo regional y lo internacional frente al actual sistema de sobre consumo, derroche y mercantilización de todos los aspectos de la vida y la naturaleza? ¿Cuáles deben ser los principios fundamentales de ese “otro mundo posible y necesario”?


¿Qué características y como podemos construir un mundo que restablezca la armonía entre seres humanos y con la naturaleza para el vivir bien de toda la humanidad y nuestra Madre Tierra?

Estoy convencido que hay mucho trabajo que realizar antes de encontrar respuesta a todas esas preguntas y así empezar a lograr la Armonía con la Naturaleza, y para llegar a ello debemos empezar por practicar los principios de reciprocidad, complementariedad y respeto mutuo entre países, productores, receptores y conservadores. (Es muy importante que los países que hoy en día todavía tienen un elevado índice de terreno sin explotar, cordilleras montañosas, selvas, etc. reciban una compensación de acorde a la conservación de sus ecosistemas)



Yo estaría de acuerdo con ello ya que hasta el momento todo han sido palabras vanas que se han utilizado de una manera en los foros de debate para hacer quedar bien a los gobiernos de los países que más contaminan pero nunca se han llevado adelante acciones después de las palabras.

Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Dualidad

Aunque todo sea uno en esencia y realidad, la naturaleza nos muestra ambas caras, el color y el blanco y negro, es sencillamente comprender que todo se manifiesta y aparece como dos partes de un mismo escenario, podemos separarlos, podemos aislarlo, pero Unidad y Dualidad están íntimamente entrelazadas, indicando la primera en su conjunto el Reino de lo Absoluto, y la segunda en su expresión aparente y relativa.


La Unidad nos sumerge en el global, la frondosidad de un bosque, de una tupida maraña de hojas con raíces en la tierra que se alimentan del agua y sus nutrientes, la Dualidad expresa la existencia en sus múltiples formas, sus capas, sus anacronismos, sus colores, sus flores, entretejidas, por así decirlo, entre si mismas, diferentes pero formando parte de un mismo concepto, se convierten en los pares opuestos, que en si mismos constituyen el sello que marca el devenir del mundo en el que rigen los efectos combinados convirtiéndose en la Ley que gobierna toda manifestación.



Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

martes, 16 de noviembre de 2010

Caricia dorada

Cuando al nacer el día el Sol accede a acariciar el mar desde detrás de una nube, es cuando demuestra su ternura, por ello cubre el agua con sus reflejos de oro.


Nuestras caricias verdaderas también tienen ese efecto.
 
Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

martes, 12 de octubre de 2010

poesia visual

Muchas veces, al encontrarnos junto a un rio, la mirada es como una mano que buscara capturar el agua en movimiento, cuando la imagen se presenta golpea con fuerza en la retina, el sonido de su paso a nuestro lado, es como escuchar la poesía que la naturaleza nos regala.



Solo es necesario saber escuchar, saber ver.
 
Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

jueves, 7 de octubre de 2010

nuestro entorno

El ser humano, en su avance, con la locura que le caracteriza, está destruyendo las últimas áreas salvajes o naturales; está extinguiendo especies de plantas y animales; en su industralización ganadera y agrícola está perdiendo especies y variedades domésticas de plantas y animales; está contaminando el mar, el aire, el suelo y las aguas, y el medio ambiente en general.


No, no es un discurso pesimista, basta mirar a nuestro alrededor, ver las noticias, leer los periódicos, y nos daremos cuenta de que es una realidad palpable, desastres como los del Golfo de México, como lo de Hungría ahora, o como lo de Aznalcoyar hace unos años, deberían hacernos reflexionar si realmente la seguridad del planeta esta en buenas manos, cualquier día, en uno de esos accidentes nos cargaremos no ya una región entera, ni un país entero, sino algo mucho más grave.


De seguir este proceso, si no enmendamos nuestras acciones, si los que tienen que velar por la seguridad medioambiental no lo hacen, si sigue prevaleciendo la obtención de beneficios a corto plazo sobre la seguridad de las instalaciones, o si se sigue traficando impunemente con el territorio, las generaciones futuras no podrán ver ya muchas cosas que hoy tenemos el placer de ver. Es más, el ser humano no sólo está empobreciendo su entorno y a sí mismo, sino que está comprometiendo su propia supervivencia como especie.

Zonas de costa que desaparecen literalmente bajo el asfalto, cemento y hormigón convertidas en urbanizaciones masificadas que el día de mañana, cuando otro destino turístico sea más ventajosos quedaran como ciudades fantasma, fabricas que siguen utilizando balsas de lodos contaminados que un día revientan, y que cuando dejen de usarse habrán contaminado todo el subsuelo, industrias que siguen usando pesticidas, ácidos, metales pesados, humos cargados de toxinas que van directamente a la atmósfera. ¿Qué nos quedará el día de mañana? Imágenes, documentales, museos, o pequeñas zonas protegidas como reservas para recordarnos lo que un día tuvimos.


Haber disfrutado durante estas dos últimas semanas de espacios naturales, de zonas sin todavía contaminar, y a la vez transitar por autenticas moles de hormigón y cristal buscando estos reductos, hace que una vez más reafirme mi convicción de que tenemos que hacer lo posible y cuidar el medio ambiente para que todos podamos disfrutar del planeta.
Por pequeña que sea nuestra contribución, es muy importante. Y no, no nos cansemos de denunciar, de hacer saber en voz alta que el planeta es de todos, no de unos pocos que especúlan con él. Que queremos seguir disfrutando de los amaneceres, de los reflejos de la luna sobre el mar, de las piedras límpias sobre la arena, y del agua transparente.

Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

miércoles, 21 de julio de 2010

Carta del Gran Jefe Seattle

Después de unas semanas de pleno contacto con la naturaleza, uno de nuevo se conciencia de la necesidad de preservarla, de seguir luchando por ella, de sentirla como nuestra y defenderla, de seguir los caminos marcados por otros muchos que en su día la amaron e intentaron inculcarnos ese amor por ella, por eso, en mi primera entrada del blog después de vacaciones, os invito a leer una carta, seguro que muchos ya la conoceis, peró no va mal recordarla de vez en cuando.

CARTA DEL JEFE INDIO SEATTLE, AL SEÑOR FRANKLIN PIERCE, PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS


En 1854, el Gran Jefe Blanco de Washington hizo una oferta por una gran extensión de tierras indias, prometiendo crear una reserva para el pueblo indígena. La respuesta del Jefe Seattle, ha sido descrita como la declaración más bella y más profunda jamás hecha sobre el medio ambiente.
 
¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aún el calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida. Si no somos, dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas, ¿cómo podrán, ustedes comprarlos? Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo, cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las playas, cada gota de rocío en los bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto es sagrado a la memoria y al pasado de mi pueblo. La savia que circula por las venas de los árboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas-.
Los muertos del hombre blanco se olvidan de su país de origen cuando emprenden sus paseos entre las estrellas, en cambio, nuestros muertos nunca pueden olvidar esta bondadosa tierra, puesto que es la madre de los pieles rojas. Somos parte de la tierra y asimismo, ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas, el venado, el caballo, la gran águila, éstos son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia. Por todo ello, cuando el Gran Jefe de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras, nos está pidiendo demasiado. También el Gran Jefe nos dice que nos reservará un lugar en el que podamos vivir confortablemente entre nosotros. El se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos. Por ello estamos considerando su oferta de comprar nuestras tierras.
Ello no es fácil ya que esta tierra es sagrada para nosotros. El agua cristalina que corre por ríos y arroyuelos no es solamente el agua sino también representa la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos nuestras tierras, deben recordar que son sagradas y a la vez deben enseñar esto a sus hijos y que cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes.
El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre. Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed, son portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también lo son suyos y, por lo tanto, deben tratarlos con la misma dulzura con que se trata a un hermano. Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. El no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga y una vez conquistada sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle. Le secuestra la tierra a sus hijos. Tampoco le importa. Tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de sus hijos son olvidados.
Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devorará la tierra dejando atrás sólo un desierto. No sé, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola vista de sus ciudades apena los ojos del piel roja. Pero quizás sea porque el piel roja es un salvaje y no comprende nada. No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar cómo se abren las hojas de los árboles en primavera o cómo aletean los insectos. Pero quizás también esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido parece insultar nuestros oídos. Y, después de todo ¿para qué sirve la vida si el hombre no puede escuchar el grito solitario del chotacabras ni las discusiones nocturnas de las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas de pinos. El aire tiene un valor inestimable para el piel roja ya que todos los seres comparten un mismo aliento, la bestia, el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no parece consciente del aire que respira; como un moribundo que agoniza durante muchos días es insensible al hedor.
Pero si les vendemos nuestras tierras deben recordar que el aire nos es inestimable, que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida, también recibe sus últimos suspiros. Y si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar donde hasta el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas. Por ello estamos considerando su oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, yo pondré condiciones: El hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a miles de búfalos pudriéndose en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo cómo una máquina humeante puede importar más que el búfalo al que nosotros matamos sólo para sobrevivir. ¿Qué seria del hombre sin los animales? Si todos fueran exterminados, el hombre también moriría de una gran soledad espiritual; porque lo que le suceda a los animales también le sucederá al hombre. Todo va enlazado.
Deben enseñarle a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra está enriquecida con la vida de nuestros semejantes a fin de que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos. Esto sabemos: La tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos, todo va enlazado, como la sangre que une a una familia. Todo va enlazado. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no tejió la trama de la vida; él es sólo un hilo. Lo que hace con la trama se lo hace a sí mismo. Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, no queda exento del destino común. Después de todo, quizás seamos hermanos. Ya veremos.
Sabemos una cosa que quizás el hombre blanco descubra un día: nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que El les pertenece lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan; pero no es así. El es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para El y si se daña se provocaría la ira del Creador. También los blancos se extinguirían, quizás antes que las demás tribus. Contaminen sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus propios residuos. Pero ustedes caminarán hacia su destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza del Dios que los trajo a esta tierra y que por algún designio especial les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja. Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos por qué se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes. ¿Dónde está el matorral? Destruido. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Termina la vida y empieza la supervivencia.
 
Quizá llegue un día que realmente comprendamos la gran verdad que dejo escrita el Gran Jefe Indio
 
Un saludo a todos

Fotos; Miguel Adrover Caldentey

domingo, 27 de junio de 2010

Relax dominical

La verdad es que empezó el sábado, cuando antes de acostarme vi un hermoso cielo, enladrillado, precioso, y ya supe que el domingo me lo tomaría de autentico respiro.


El amanecer no desentonó, oro en el cielo anunciando la salida del sol.



Con las primeras luces las flores resplandecían, los rojos y dorados brillaban con los últimos suspiros del rocío.



Un rato en el observatorio y los pequeños amigos voladores fueron viniendo.



El agua les refresca a ellos, a mi me transmiten tranquilidad



Alguno se acerca que parece observa el brillo del objetivo de la cámara.



Otros en grupo se adueñan de la planta



Mientras, el sol va bajando y la luz incide de forma espectacular sobre las flores



Los colores se acentúan



El amarillo destaca en esta clavelina



Las margaritas ofrecen su polen a los insectos



Antes de que se cierre al caer la noche toma la última foto.



Ha sido un día de completo relax, disfrutando de lo que me rodea, sin hacer nada, y a la vez satisfecho por lo hecho.



Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

domingo, 23 de mayo de 2010

Tres enclaves naturales

En una entrada anterior, bajamos hasta el interior de Mallorca a través de las Cuevas de Campanet, una cavidad formada hace aproximadamente cuatro millones de años.


Hoy voy a quedarme en la superficie para aproximaros tres enclaves que para mi tienen una magia especial, ya que también representan caprichos de la naturaleza que adornan nuestra costa, formando puentes, entradas y ventanas naturales que son autenticas obras de arte, caprichosas formas que el tiempo ha ido creando y que cuando uno los ve, siempre nota su pequeñez ante la grandeza del mundo.

El primer lugar es Torrents de Pareis, una puerta al mar entre las montañas escarpadas de la Sierra de Tramontana, una puerta que se formó como desembocadura natural de un arroyo que formó un estuario natural de cantos rodados que se encuentra enclavado en un circo rodeado completamente de montaña, con una acústica excepcional y en el que cada verano se organizan una serie de conciertos de música clásica que son una autentica delicia.

El segundo es una ventana natural en Portocolom, conocida como Sa Cova Foradada, situada en plena urbanización turística, y que bastante gente desconoce, desde esa ventana natural hay una visión casi idílica del faro de la bocana del puerto, los meses de verano, con las primeras luces, desde allí se puede disfrutar de una de las salidas de sol más bellas mientras las pequeñas embarcaciones marineras salen a pescar.

Y por último, Es Pontás, junto a Cala Santanyí, una autentica maravilla naciendo del mediterráneo, probablemente antes de las últimas glaciaciones parte de la isla misma que en un momento de resquebrajó y dejó como testimonio este arco natural inmortalizado por cientos de fotógrafos y pintores que lo han plasmado en sus cuadros y fotografías.

La naturaleza siempre nos sorprende, espero que para los que desconocíais estos enclaves, también haya sido una sorpresa agradable.

Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

sábado, 1 de mayo de 2010

En mi entorno

Este fin de semana, una vez más me he refugiado en los alrededores de mi casa para poder desconectar un poco de los problemas del mundo exterior, necesito reencontrar esos pequeños detalles de la naturaleza que me hagan olvidar por un momento los graves desastres ecológicos que de nuevo sufre nuestro planeta, ese vertido de petróleo que amenaza la costa de EEUU, ese ecosistema que se verá totalmente alterado por espacio de años.


Miro a mi alrededor y en un naranjo descubro el primer milagro del día, en su copa un nido de mirlo, con paciencia y sigilo consigo llegar hasta él sin que la cría se ponga nerviosa, le quedan muy pocos días de estar en el nido, dentro de poco lo abandonará para vivir su vida, ojala la próxima vez que logre fotografiarla sea en el pequeño estanque donde tantos pájaros acuden a beber y a bañarse y donde tantas horas paso observándoles y fotografiándoles.









Mientras, sigo paseando y puedo ver como una de las flores más bellas del jardín ya ha abierto el capullo, se quedará así durante largo tiempo, me gusta ver su elegancia, una floración cada año, una sola flor cada bulbo, pero bella y elegante.




Le oigo revolotear cerca del estanque y de las rosas, es cuestión de pararse un momento, es tan curioso que pronto se dejará ver de cerca, es otro de los visitantes asiduos, desde primavera hasta otoño, un “Pagofigo”, pájaro mosquitero que siempre se acerca donde el hombre vive, si este año encuentra pareja, pronto empezará a construir su nido muy cerca de casa.




La menta fresca ya ha brotado con fuerza, su aroma se nota a distancia, me gusta pasar las manos entre sus hojas, quedan impregnadas de su olor, me da esa sensación de frescor, ese aroma imposible de suplir por perfúmenes o colonias, es el aroma de la tierra, de la naturaleza.



Aunque estoy lejos, las oigo croar, es extraño, hace años que no las había ni visto ni oído, su canción viene del estanque, me parapeto en mi escondite y tengo que esperar más de media hora a que se deje ver, una pequeña ranita verde ha tomado posesión del estanque, bueno, realmente llego a ver dos, están a gusto, primero toma el sol un rato y luego se entretiene nadando de espalda y jugando en el agua, espero que no sean demasiado prolíferas en su cría si son pareja, no me gustaría que invadieran las piscinas de mis vecinos, me supondría un conflicto territorial jejeje.

Finalmente regreso a casa más tranquilo, en mis cercanías todo sigue su curso natural, pero intentaré cuidar el medio para que así siga sucediendo año tras año. Ojalá otros con más influencia que yo cuidaran también de su entorno.

Saludos y feliz semana-

Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

jueves, 29 de abril de 2010

Oro líquido

Después de la última serie centrada en la India, hoy me quedo en mi isla natal, Mallorca, disfrutando de estos días de bonanza, anticipo de un caluroso verano.


Mallorca todavía ofrece espectáculos naturales como una puesta de sol sobre la entrada de la Bahía de Palma, vista desde los acantilados cercanos a Cabo Blanco, una puesta de sol que llena de oro el mar, esos reflejos que invitan a sentarse y disfrutar, desbloqueando los sentidos para captar la grandeza de nuestro mundo, despertando el alma adormecida que desea llenarse de sol, de vida, de emociones y sentimientos.

Es volver a conectar con los elementos, desconectar el piloto automático en que nos mantenemos demasiadas veces para estar en sociedad, es sencillamente, volver a sentir la vida alrededor y en uno mismo.



Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

miércoles, 14 de abril de 2010

Hoy agradezco la libertad

Cuando uno se encuentra de frente con la libertad, es lo más bello que puede vivir, esta ardilla roja se paseaba tranquilamente por la selva de Costa Rica, saltando y corriendo de árbol en árbol, de rama en rama, mientras, este colibrí iba libando sin ningún recato las flores más apetecibles que iba encontrando en su camino, libremente.


Probablemente ellos no fueran conscientes, pero para mi, hoy que veo de nuevo las imágenes, las asocio con esta libertad tantas veces buscada, y que te da alas para ser tu mismo, para sentir el viento en la cara, para sentir la vida y decir, elijo mi camino.

Hoy agradezco de corazón esa libertad.

Hoy agradezco elegir mi camino.

Hoy agradezco elegir a mis amigos.

Hoy agradezco sentirme vivo.






 
 
Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

lunes, 12 de abril de 2010

H2O

H2O, es quizá la primera formula que conocemos cuando estudiamos, agua, tan sencillo como unir dos átomos de hidrógeno con uno de oxígeno. Así la conocemos y así es desde la creación del mundo.


El agua constituye dos terceras partes de nuestro cuerpo, nuestros fluidos vitales son salinos, nos desarrollamos dentro del líquido amniótico, sea cual sea nuestra religión, seguro que contiene un rito bautismal o iniciático que se basa en el agua, una historia de diluvio o destrucción en la que el agua es la protagonista, y un referente milagroso en la que el agua destaca.

Nací en una tierra rodeada de agua, Mallorca, el mar es parte de mi vida, siempre ha estado presente en ella, y considero que se me haría muy difícil vivir sin su presencia constante.
Desde pequeño me acostumbre a que cuando abría el grifo, el agua manaba como por arte de mágia, hoy he comprobado que en muchos lugares del mundo esa posibilidad es todavía es una utopía.

Parece que todos creemos que el agua es un bien inagotable, quizá es así en la realidad, ya que el agua se regenera siempre, pero a que precio. El agua que hoy bebemos es la misma que bebían los dinosaurios hace millones de años, pero la gran pregunta es si seguimos contaminándola y haciendo un mal uso de ella vamos a darle oportunidad de seguir abasteciéndonos en nuestra demanda. Países enteros ya saben que nó.

Al cambiar los regimenes de lluvias por el calentamiento global, unos países se desertizan, otras zonas en cambio se inundan y sus capas freáticas absorben tanta agua que se desplazan destruyendo también el ecosistema cultivable o vegetal,

Vemos agua por doquier, prácticamente tres cuartas partes del planeta están cubiertas por el agua, pero no tenemos en cuenta muchas veces que el agua dulce, la que nosotros necesitamos para sobrevivir, empieza a no ser suficiente si no explotamos recursos que hasta ahora eran fuente de sostenibilidad.  A costa de marearos con datos os diré que de todo el agua existente en nuestro planeta, el 97% es salada, el 2% es agua dulce en estado sólido, en forma de hielo y nieve y un único 1% es la que vemos fluir.
De esta agua en forma líquida que sigue manteniendo el ciclo de la vida, absorción por parte de la tierra, irrigación acuífera, llegada al mar, evaporación a la atmósfera y reentrada en forma de lluvia o nieve más de un 97% está en el subsuelo recargando los acuíferos a través de la filtración, hoy en día prácticamente en todos los continentes el ritmo de explotación de dichos acuíferos es superior a su regeneración.

Únicamente el 3% restante de esa agua es la que podemos ver en lagos, ríos y humedales, cuando pienso que esa es la que tenemos para regar nuestros campos, alimentar nuestras ciudades, refrigerar nuestras centrales eléctricas, por lo menos a mi, se me hace un nudo en la garganta al ver el despilfarro que del agua hacemos.

Hoy en día, siempre basándonos en estudios comparativos y porcentuales, cada habitante de Europa y Norteamérica consume aproximadamente 300 litros de agua diarios, en muchos países, muchísimos, la posibilidad de agua por habitante/día no llega a los 30, y normalmente en unas condiciones higiénicas y de potabilidad lamentables, pero eso será motivo de otro post.
Hoy solo quiero levantar la voz en defensa del mar, de los ríos, de los lagos, del agua, por favor, no la contaminemos ni la desperdiciemos, es parte fundamental de nuestra vida.



Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey