Mostrando entradas con la etiqueta ser humano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ser humano. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de enero de 2011

Fluir



Se alimenta de la tierra y al tiempo la nutre, fluye como la vida misma desde el interior, suave, sedosa, pero su fuerza se demuestra a través de su tenacidad, busca caminos, los recorre, y si es necesario, los crea. Es vida


Decía el sábio que bien podría la naturaleza ser nuestro Dios, ya que tiene el poder de destruir y dar vida, mas no de defenderse de su creación -el hombre- pués todavía hay quien cruza el bosque y sólo ve leña para el fuego.

Y realmente, cuando como raza humana destruimos o contaminamos, bosques, ríos, humedales o selvas, no importa donde estés, en que lugar se haya producido, donde se haya realizado el vertido, donde se haya quemado el bosque, donde se haya envenenado el río; todos vivimos en una isla que no podemos abandonar: nuestro hogar al que llamamos Tierra.








Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

viernes, 14 de enero de 2011

espejo

En cualquier oscuridad, la más tenue luz ilumina el entorno, y recordemos que; la vida es como un espejo: te sonríe si la miras sonriendo.





Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

martes, 11 de enero de 2011

Rocas

Nacieron en las entrañas de la tierra, fueron aprisionadas por fuerzas desconocidas para ellas, se transformaron en ríos de fuego que no habían buscado, y se convirtieron en roca, millones de años después, una raza que aprendió a andar sobre sus cuartos traseros las descubrió, hizo de ellas herramientas, las lanzó, y aprendió que amontonándolas, podía usarlas como cerca para que no se viera el interior, para no que no se invadiera su propiedad.


Quizá nunca pensó que esos mimos muros, un día le recortarian la posibilidad de ver el exterior y que cercionarian su capacidad de compartir.

Por eso, hoy, día nuevo, nacimiento de ciclo, reivindicó que las piedras son naturaleza, que esos muros construidos muchas veces en nuestro interior son paredes que no nos protegen, sino que nos aislan.

No amontonemos más piedras en nuestros muros, no veamos piedras, miremos rocas.

Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

lunes, 27 de diciembre de 2010

Lo importante es el camino

Escribe Paulo Coelho en su obra “Verónica quiere morir”, “Y cuando consiguió casi todo lo que deseaba en la vida, llegó a la conclusión de que su existencia no tenía ningún sentido, porque todos los días eran iguales, entonces decidió morir.”

Y me pregunto yo, de qué e sirve conseguirlo todo si con ello pierdes la ilusión y los ideales. Y es que, si lo miramos bien, con el paso del tiempo, la ilusión y los ideales es lo que nos ayuda, contínuamente, a marcarnos nuevas metas.
Si en nuestra vida se instala el tedio, la falta de motivación o el aburrimiento, perdemos el interés por todo.
Cualquiera, aún en el caso extremo de llegar a la cima de la montaña, objetivo que todos sabemos es harto difícil, no puede quedar anclado allá.

Si en esa meta, si en esa cima, si al alcanzar el objetivo se acaba su ilusión y se dan por cumplidos los retos marcados, uno bajará la pendiente como un derrotado. En cambio, si desde esa cima uno fija en su camino un nuevo destino, bajará ilusionado por el nuevo reto aparecido.

Ya lo dijo Louis L’amour; “Lo importante no es el final del camino, sino el camino en sí mismo. Quien viaja demasiado deprisa pierde la esencia del viaje”.

Todos, en una u otra ocasión, nos hemos planteado que nuestra vida es como un camino en el cual nosotros somos los viandantes principales; o, aunque no nos lo hayamos planteado debemos aceptar que nuestra vida es el camino.

Ese camino que nos lleva desde el nacimiento a la muerte, del que somos los protagonistas, y lo que nos ocurre a lo largo de ese camino es nuestra vida. También debemos tener bien claro que nunca nadie nos ha asegurado, ni podrá asegurarnos, que ese camino que vamos a recorrer a lo largo de nuestravida será fácil.

“Las penas, pesares y los llantos que te aprietan el corazón quizá no estarán en tu camino si tu no los llevas dentro del alma, o si tu alma no los coloca delante de tus pasos”.

De esta manera contestaba aquel viejo sabio al joven que le decía que no entendía el sentido de los sufrimientos que padecemos a lo largo de la vida, después continuó diciéndole.

“Procura disfrutar de la mañana y recoge de ella lo mejor que te pueda dar, ve tranquilo hacia el mediodía y aprende todo lo que te puede enseñar. No pierdas en ningún momento de vista la tarde ya que llegar a ella será tu destino. No quieras llegar a la meta demasiado deprisa, ya que es mejor que la jornada sea muy larga, que dure muchísimos años y tu llegues a la noche cuando te hayas enriquecido con todo lo que hayas aprendido durante el camino.
No esperes que la vida te dé más riquezas, ella ya te ha regalado un hermoso viaje, que sin ella no habrías podido realizar, la vida ya te lo ha dado todo. Nada más puede darte. Si por la noche encuentras que la vida es pobre, no pienses que sea ella la que te engañó, ya que si tu has seguido esos pasos, te habrás enriquecido, te habrás convertido en sabio y habrás vivido de manera intensa.
No pienses que los padecimientos nos vienen impuestos por la vida. Esos padecimientos son las piedras, espinas, baches y caídas de este viaje; cada traspié en este camino también te servirá para hacerte más sabio.
Cuando puedas comprender esto, también comprenderás que este y no otro es el verdadero significado de la vida”.

Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

(Extracto del libro: Cuentos de sabiduría)

jueves, 23 de diciembre de 2010

lección de amistad

…cuenta una leyenda árabe que dos amigos viajaban juntos por el desierto. Después de unos días de caminar sobre la arena seca y de padecer inclemencias y sed las relaciones entre ambos empezaron a
tensarse hasta que discutieron.

La discusión fue a más hasta que uno de los dos perdió los nervios y dio un puñetazo al otro.

El que había recibido el golpe, se alejo unos pasos, y tomando una rama seca, escribió en la arena. “Hoy mi mejor amigo me ha golpeado en la cara”

Después de calmarse los ánimos continuaron juntos el camino.

A los pocos días llegaron a un frondoso oasis donde abundaba el agua, en ese oasis había una pequeña laguna donde decidieron darse un refrescante remojón.

El agua, en el lugar elegido para bañarse, resultó tener más profundidad de lo que pensaban, y el que había recibido el puñetazo, que no sabía nadar, estuvo a punto de ahogarse. Únicamente la ayuda de su amigo posibilitó que se salvara.

Cuando recuperó el aliento, el que había visto la muerte tan cerca, sacó una daga y empezó a grabar sobre una roca. “Hoy mi mejor amigo me ha salvado la vida.”

Su compañero, intrigado, le preguntó:

—¿Por qué, después de herirte con un puñetazo escribiste en la arena, y ahora que te he salvado lo haces sobre la piedra?

Sonriendo el otro contestó:

— Cuando un amigo nos ofende, debemos escribir las palabras sobre la arena, donde el viento del olvido y del perdón se encargaran de borrarlas y de apagar el rencor; cuando nos pase algo grande, cuando seamos objeto de una demostración de amistad como ahora, las palabras debemos grabarlas en la piedra del corazón, donde ni viento ni tempestad podrán nunca borrarlas.

Recuerda, querido lector, que se necesita sólo un minuto para fijarte en alguien, una hora para que te guste, un día para poderlo amar, pero es necesaria toda una vida para poder olvidarle.

Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey
(Extracto del libro: Cuentos de sabiduría )

lunes, 20 de diciembre de 2010

Autoestima

Todos sabemos que la autoestima es necesaria para el buen desarrollo de nuestra personalidad, pero hemos de tener en cuenta que ésta se ha de empezar a trabajar desde nosotros mismos. Las edades más importantes para el desarrollo de la autoestima están ubicadas entre los primeros años, desde la infancia hasta la adolescencia, pero quizá más de uno sea ahora consciente de que antes, durante estas etapas, durante nuestra adolescencia se debatía más la necesidad de creer en los demás, de querer a los demás, de ver modelos a seguir en los demás que en fijarse en uno mismo.



Hoy en día todo ello ha cambiado, hemos desarrollado nuestra personalidad y si queremos que nuestra autoestima se vaya desarrollando debe seguir cambiando, debemos aprender a mirarnos a nosotros mismos, a creer en nosotros mismos, a confiar en nosotros mismos.

Constantemente nuestra autoestima se ve afectada por las experiencias y exigencias que recibimos del mundo exterior, para hacer frente a todas esas exigencias necesitamos tener una alta capacidad de afrontarlas, eso solo se consigue con confianza en nosotros mismos. Y ésta confianza únicamente se construye a través de un proceso de interiorización que se va modelando desde que aprendemos a visualizarlo y que se desarrolla a lo largo de toda la vida, y debemos considerar que nunca será un proceso lineal, sino que va aumentando y disminuyendo. Durante los primeros años, mientras empezamos a comprender la importancia de confiar en nosotros mismo es cuando más vulnerables somos y es aquí donde se ha de trabajar con más intensidad. Si lo conseguimos el beneficio mayor que recibiremos se convertirá en más confianza, más interés y será más positivo en todos los aspectos. Si esto viene acompañado de resultados y somos conscientes de ellos nuestra autoestima tendrá mucho camino recorrido. En cambio, si no actuamos de esa manera, si no nos sentimos valorados siquiera por nosotros mismos, aparecerán esas sensaciones de miedo, angustia, dolor, indecisión, desánimo, pereza, entre otras.

Confiemos, aprendamos a confiar, sobretodo en nosotros mismos.

Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

jueves, 16 de diciembre de 2010

Tempus Fugit



Nací hoy de madrugada

viví mi infancia esta mañana

y cerca del mediodía

ya transitaba por mi adolescencia.

Y no es que me asuste

que el tiempo pase tan deprisa

solo me inquieta un poco

que tal vez mañana

sea yo tal vez

demasiado viejo

para hacer lo que he dejado pendiente.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Comparaciones

Existe una tendencia natural en el hombre y no es fácil ser libre de ella: el hecho de buscar puntos de referencia o comparación para lo que se es, lo que se hace, lo que se piensa. Las comparaciones, formas de proceder, medir...en muchas organizaciones, en la sociedad misma, eso lleva a un encasillamiento en el que lo que se pierde es la individualidad de la persona.

En cuanto al comportamiento humano, al entrar en la dinámica de las comparaciones muchas veces el resultado es que el individuo cree que hay personas mejores y más exitosas que otras, tomando estas como ejemplo para emularlas o tomarlas como estándar de progreso personal, social y económico.

Esto está muy lejos de lo que debería ser la realidad (y al final siempre se resiente la estima propia de la persona), pues cada individuo vive su vida de forma distinta, establece metas, practica los valores, toma decisiones, de forma diversa y muy personal, pero siempre diferente si no actúa por motivos de idolatría o servilismo. Querer parecerse a otro no es muy sano, pues anula la propia originalidad de cada uno. Sobretodo si el modelo a parecerse elegido es alguno de aquellos que están todo el día en los platos de televisión, vistos por mucha gente como modelo a seguir sin importar la falta de valores o de mínima dignidad personal que demuestran.

Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Dualidad

Aunque todo sea uno en esencia y realidad, la naturaleza nos muestra ambas caras, el color y el blanco y negro, es sencillamente comprender que todo se manifiesta y aparece como dos partes de un mismo escenario, podemos separarlos, podemos aislarlo, pero Unidad y Dualidad están íntimamente entrelazadas, indicando la primera en su conjunto el Reino de lo Absoluto, y la segunda en su expresión aparente y relativa.


La Unidad nos sumerge en el global, la frondosidad de un bosque, de una tupida maraña de hojas con raíces en la tierra que se alimentan del agua y sus nutrientes, la Dualidad expresa la existencia en sus múltiples formas, sus capas, sus anacronismos, sus colores, sus flores, entretejidas, por así decirlo, entre si mismas, diferentes pero formando parte de un mismo concepto, se convierten en los pares opuestos, que en si mismos constituyen el sello que marca el devenir del mundo en el que rigen los efectos combinados convirtiéndose en la Ley que gobierna toda manifestación.



Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

viernes, 19 de noviembre de 2010

Jamaica

A veces necesitamos reinventarnos, volver a creer, buscar ese rincón que nos haga de nuevo entrar en contacto con la naturaleza, con la Madre.


No buscar los ecologistas de jardín, ni a los salvadores del mundo desde un despacho, si no ese rincón donde puedas de nuevo hablar con esa selva que te ofrece aire para respirar, esa agua que alimenta la tierra que te da de comer.

Ese día en LX Falls, en Jamaica lo encontré, a un centenar de metros de donde se bañaban ávidos turistas, pero donde pude durante un largo rato participar en el milagro que nos ofrece nuestro planeta cuando lo vemos en todo su esplendor.

El agua turbia denotaba que las últimas lluvias en las Montañas azules habían sido abundantes, el cauce silbaba a su paso por mi lado en demostración de su alegría, y la naturaleza me envolvía.

Pero no todo era tan bonito

Poco más allá varias familias jamaicanas, disfrutando de los últimos rincones que todavía les quedan, el circuito de los turistas todavía no ha llegado hasta este remanso, seguro que pronto llegará.

Al igual que en un principio fueron solo algunos hoteles para traer la economía de mercado al país, y ahora los macro complejos hoteleros los están arrinconando al vallar las playas y no dejarles entrar en ellas a no ser para servir cócteles o limpiar habitaciones. Ahora ese mismo turismo necesita rincones de interior, y también se los están quitando.

Como siempre, los aventajados tiburones financieros serán los que se lleven la pieza más grande del botín, y esos habrán llegado del extranjero, algunos intermediarios sin escrúpulos habrán llegado a recoger las migajas que se caían, y los pobres parias de la tierra se verán de nuevo desplazados, desubicados de nuevo.

Llegaron a esa tierra debido al trafico de esclavos, y allí se quedaron, sentían y eran, africanos en una tierra desconocida, poco a poco empezaron a creerla suya, empezaban a tener sus raíces, pero ahora se ven arrancados de nuevo de ella, quizá no por traficantes de esclavos, pero perdonad si os digo que para mi, son especuladores sin escrúpulos a los que ni las raíces de todo un pueblo, ni toda la naturaleza tienen valor alguno,,, a no ser que en esos terrenos quepa un hotel que cotice en bolsa y pueda llenar sus bolsillos.

Perdonad el rollo, necesitaba decirlo.



Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

martes, 16 de noviembre de 2010

Caricia dorada

Cuando al nacer el día el Sol accede a acariciar el mar desde detrás de una nube, es cuando demuestra su ternura, por ello cubre el agua con sus reflejos de oro.


Nuestras caricias verdaderas también tienen ese efecto.
 
Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

viernes, 5 de noviembre de 2010

La percepción nos engaña

Nuestros mecanismos perceptivos nos demuestran día a día que no existe aquello que se llama objetividad, la mente por si sola se hace una imagen y nos envía la información, estamos tan acostumbrados a no oponernos y aceptar lo que se nos presenta, que muchas veces si examináramos a conciencia nuestra primera impresión, terminaríamos aceptando que en ese momento nos equivocamos. La percepción está mediatizada por nuestras emociones, expectativas, objetivos y nuestra memoria.


Los sentidos nos proporcionan continuamente un bagaje inmenso de información que simplemente no puede ser procesada ni mucho menos almacenada en su totalidad, y nos creemos obligados a que nuestra mente racional la procese al instante. Por eso la atención funciona como un filtro que actúa de modo selectivo dejando pasar algunos datos que se canalizan por las vías sensoriales en detrimento de otros que se desestiman y se mantienen fuera de la conciencia. Algunos de estos datos son tan engañosos como la primera imagen que nuestro cerebro, engañado por la vista, se forma al ver la foto que hoy elegí para acompañar este texto, Simón, como se llama el artista que hace malabares con el fuego, no lleva en las manos un círculo de fuego incasdencente, únicamente son dos antorchas encendidas que al girar y debido a la baja velocidad de la exposición nocturna quedan reflejadas como un círculo, la primera impresión engaña, como muchas otras veces.

Se trata de la atención selectiva.

No son pocos los inconvenientes que pueden presentarse por el hecho de percibir de modo sesgado nuestro entorno, no en el simple hecho de analizar visualmente algo, muchas veces influye en la impresión que nos formamos de alguien debido a su apariencia, su manera de vestir, sus creencias, su ideología. Esto puede llegar a ocasionarnos una mayor dificultad a la hora de detectar, analizar y en definitiva resolver nuestros problemas o conflictos con el exterior o interpersonales.

Demasiadas veces juzgamos antes de sopesar las acusaciones que contra alguien o algo nos ofrecen nuestras percepciones primeras.



Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

jueves, 21 de octubre de 2010

miradas libres

La mirada no puede atarse, es como los pensamientos, libre.


Tras ese velo negro que oculta sus rostros, sus facciones, sus perfiles, laten corazones, ilusiones, mujeres llenas de vida que quizá aceptan, que quizá desean su destino o comparten esa manera de vivir.

Lo acepto y es más, quizá lo entiendo, pero también estoy convencido que muchísimas mujeres, y hombres, viven en mundos, (cada país, cada religión, cada familia es uno de esos mundos) que no eligieron, y permanecen atadas a ellos por el miedo, por la falta de oportunidades, por la dependencia. Por el terror que impera en muchos de esos mundos

Quizá un día cada persona sea capaz de poder elegir su destino, sin discriminación, sin opresión, sin temor.

Hoy este post va por ellas, por ellos, por todos los que se sienten oprimidos, porque un día puedan vivir sin esas amarras que hoy les atan.














Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

martes, 19 de octubre de 2010

Volar

Un día un ángel se arrodilló a los pies de Dios y habló:


—Señor, visité toda tu creación. Fui a todos los rincones. Estuve en todos los lugares. Vi que eres parte de todas las cosas. Y por eso vine hasta Ti, Señor, para tratar de entender ¿por qué cada una de las personas sobre a tierra tiene apenas un ala? Los ángeles tenemos dos. Podemos ir hasta el Amor que el Señor representa siempre que lo deseamos. Podemos volar hacia la libertad siempre que queramos. Pero los humanos con su única ala no pueden volar. No podrán volar con apenas un ala...

Dios respondió:

—Sí, Yo sé eso. Sé que hice a los humanos solamente con un ala...


Intrigado el ángel quería entender y preguntó:


-Pero, por qué el Señor dio a los hombres solamente un ala cuando son necesarias dos alas para que puedan volar?

Sin prisa, Dios respondió:

—Ellos pueden volar sí, mi ángel. Di a los humanos apenas una sola ala para que ellos pudiesen volar más y mejor que Yo o vuestros Arcángeles. Para volar, mi pequeño amigo, tú precisas de tus dos alas. Y aunque libre, tú estás solo... Mas los humanos... los humanos con su única ala precisaran siempre dar las manos a alguien a fin de tener sus dos alas. Cada uno ha de tener un par de alas... Cada uno ha de buscar su segunda ala en alguien, en algún lugar del mundo... para que se complete su par. Así todos aprenderán a respetarse y a no quebrar la única ala de la otra persona, porque pueden estar acabando con sus propia capacidad de volar. Así, mi ángel, ellos aprenderán a amar verdaderamente a la otra persona... Aprenderán que solamente permitiéndose amar ellos podrán volar. Tocando el corazón de otra persona ellos podrán encontrar el ala que les falta y podrán finalmente volar. Solamente a través del amor podrán llegar hasta donde Yo Estoy... así como lo haces tú, mi ángel. Y ellos nunca, nunca estarán solitarios al volar.

Adaptación libre por MAC
Fotos; Miguel Adrover Caldentey

domingo, 17 de octubre de 2010

Allí

Siguiendo tu mirada se donde quiero estar, no se que miras, pero me gustaría estar allí, acercándome a ti, viniendo hacia ti.



Quizá un día pueda venir, y comprarte esas hortalizas, de ese modo tu podrás hacer lo que debes a tu edad, jugar, y me dejaras participar en los juegos contigo, aunque deberás enseñarme a divertirme, a disfrutar de los pies descalzos y del barro, a saborear las bayas del bosque, y a ver a las ranas en la charca, deberas enseñarme todo ello, porque en mi mundo ya lo he olvidado.

Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

viernes, 15 de octubre de 2010

Para ti.

Para ti, que sabes ver más allá.


Para ti, que crees que el espacio,
no es solo aire

Para ti, que conoces que las nubes,
no son únicamente condensación de agua

Para ti, que hablas con la luna.

Para ti, que sientes.



Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey. Fotografía posterizada con Photo Philtre

miércoles, 13 de octubre de 2010

Amarras

Cuidadosamente amarradas una a otras las embarcaciones azules de Essaouira esperan para hacerse a la mar, su colocación es aritmética para poder estar todas al refugio del malecón.



Demasiadas veces nuestras vidas son como estas embarcaciones, totalmente engarzadas con el animo de protegernos de temporales, pero sin dejarnos espacio para navegar por nuestra propia cuenta.
Solo sabremos de nuestra propia libertad el día en que no temamos soltar amarras y naveguemos libres.
 
Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

jueves, 7 de octubre de 2010

nuestro entorno

El ser humano, en su avance, con la locura que le caracteriza, está destruyendo las últimas áreas salvajes o naturales; está extinguiendo especies de plantas y animales; en su industralización ganadera y agrícola está perdiendo especies y variedades domésticas de plantas y animales; está contaminando el mar, el aire, el suelo y las aguas, y el medio ambiente en general.


No, no es un discurso pesimista, basta mirar a nuestro alrededor, ver las noticias, leer los periódicos, y nos daremos cuenta de que es una realidad palpable, desastres como los del Golfo de México, como lo de Hungría ahora, o como lo de Aznalcoyar hace unos años, deberían hacernos reflexionar si realmente la seguridad del planeta esta en buenas manos, cualquier día, en uno de esos accidentes nos cargaremos no ya una región entera, ni un país entero, sino algo mucho más grave.


De seguir este proceso, si no enmendamos nuestras acciones, si los que tienen que velar por la seguridad medioambiental no lo hacen, si sigue prevaleciendo la obtención de beneficios a corto plazo sobre la seguridad de las instalaciones, o si se sigue traficando impunemente con el territorio, las generaciones futuras no podrán ver ya muchas cosas que hoy tenemos el placer de ver. Es más, el ser humano no sólo está empobreciendo su entorno y a sí mismo, sino que está comprometiendo su propia supervivencia como especie.

Zonas de costa que desaparecen literalmente bajo el asfalto, cemento y hormigón convertidas en urbanizaciones masificadas que el día de mañana, cuando otro destino turístico sea más ventajosos quedaran como ciudades fantasma, fabricas que siguen utilizando balsas de lodos contaminados que un día revientan, y que cuando dejen de usarse habrán contaminado todo el subsuelo, industrias que siguen usando pesticidas, ácidos, metales pesados, humos cargados de toxinas que van directamente a la atmósfera. ¿Qué nos quedará el día de mañana? Imágenes, documentales, museos, o pequeñas zonas protegidas como reservas para recordarnos lo que un día tuvimos.


Haber disfrutado durante estas dos últimas semanas de espacios naturales, de zonas sin todavía contaminar, y a la vez transitar por autenticas moles de hormigón y cristal buscando estos reductos, hace que una vez más reafirme mi convicción de que tenemos que hacer lo posible y cuidar el medio ambiente para que todos podamos disfrutar del planeta.
Por pequeña que sea nuestra contribución, es muy importante. Y no, no nos cansemos de denunciar, de hacer saber en voz alta que el planeta es de todos, no de unos pocos que especúlan con él. Que queremos seguir disfrutando de los amaneceres, de los reflejos de la luna sobre el mar, de las piedras límpias sobre la arena, y del agua transparente.

Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

miércoles, 6 de octubre de 2010

Libertad

Hoy, pocos días después del regreso de dos exaustivas semanas viviendo con intensidad cada una de las playas del bellísimo Portugal, su mar y sus gentes, su sol y su brisa, su tranquilidad y la fiereza de sus oleajes, todavía sin recuperarme del cansancio físico, pero con el espíritu y el interior lleno de experiencias, de descubrimientos y de una maravillosa sensación de libertad, vuelvo al Blog, quince días sin mirarlo y sin echarlo en falta, pero con el deseo de volverme a poner al corriente y de seguir transitando este camino en el que tantos compartimos sensaciones y emociones.


Y la sensación que más se ha prendido en mí durante todos estos días es la de libertad, quizá porque pude pasar tiempo mirando las bandadas de gaviotas volando libres, quizá porque pude disfrutar de la compañía de los delfines nadando libres, quizá porque pude observar los inmensos arenales libres, o a aquellos que conseguían cabalgar sobre las olas, o quizá porque sentí la libertad acompañándome cada instante.

Cada etapa de la vida es una y diferente, ahora puedo disfrutar de esa capacidad natural del hombre que quizá no había sido capaz de desarrollar en su totalidad. Ahora creo que por fíin he comprendido que Libertad es la capacidad que tiene uno mismo de realización personal junto al medio y los demás sin dañar pero haciendo lo que quiere, llegado ese momento puede ser capaz de pensar, sentir y vivir según su propia naturaleza.


Claro que soy consciente de que esta libertad es utópica, frenada con asiduidad, generalmente por la represión principalmente de dos factores: la sociedad y la autocensura.

Queramos o no, la sociedad, cualquier sociedad tiende a reducir el espacio de la persona, ya que se sostiene a base de normas, establecidas o incorporadas desde el costumbrismo, normas que se convierten en exigencias que el individuo debe cumplir para encajar en esta. La persona o individuo que antepone preocuparse de satisfacer sus pensamientos, desarrollar su naturaleza al margen de la masa, o de vivir según sus ideales, normalmente es rechazada por la sociedad siendo considerada antisocial. La sociedad no deja espacios a individuos, solo es una gran masa que no da lugar a diferencia.
Claro que hay que reconocer que en la sociedad actual es necesario establecer normas y leyes, ya que si no todo se transformaría en un caos. No me refiero a esas leyes, sino a las no escritas, modas y modismos, costumbres llamadas sociales, o simplemente la facilidad con la que todos por comodidad a veces nos dejamos manejar desapareciendo entre la masa, quizá porque allí nos encontramos protegidos del “que dirán”

Estas dos semanas sintiendo esa libertad, esa posibilidad de ser y decidir, caminando, sintiendo como elegía por mi mismo, me ha hecho creer que algún día será posible esa libertad, pero para que ello ocurra es necesario un cambio de mentalidad, es necesario que la gente se preocupe por cosas y no de banalidades o prejuicios adquiridos ancestralmente y que llevamos prendidos como herencia de un pasado o como abanderados de un futuro del que nada en claro tenemos, para cambiar se necesita una mentalidad que dé espacio a diferencias, aceptando que cada ser humano es distinto. Empezar a preocuparnos de nosotros mismos, de vivir nuestra vida, dando espacio a los demás para que vivan la de ellos y hagan lo que sientan, sin la preocupación constante de críticas o malas miradas. Lo más importante es comprender que desde nuestra libertad es necesario respetar la del otro para poder conseguir el objetivo de vivir tranquilos y armónicamente.

Un saludo a todos.

Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

martes, 14 de septiembre de 2010

Riamos

Según el diccionario, la risa es el movimiento de la boca y de otras partes del rostro que demuestra alegría, el sonido característico que emitimos al reír. Pero la risa es mucho más, es un reflejo espontáneo que enseña al mundo nuestro estado de ánimo más inmediato.


Es una comunicación no verbal expresada mediante nuestras facciones, un gesto innato que no se aprende y que todos sabemos realizar, incluso los niños a una edad muy temprana. Gracias a la risa, nuestro interlocutor puede saber cómo nos sentimos al momento, al tiempo que revela nuestro lado más amable y cercano, favoreciendo las relaciones.

Las propiedades de la risa, y no es difícil comprobarlo, son muchísimas: te relaja, te desestresa, eleva la autoestima, mejora la digestión y hasta alivia dolores del cuerpo y del alma

Es un hecho probado: además de producir bienestar a nivel espiritual, psicológico y social, la risa tiene una profunda relación con los estados fisiológicos del organismo. Al reír experimentamos una especie de electroshock que nos ayuda a combatir todo tipo de enfermedades y a favorecer la longevidad.

Las propiedades desintoxicantes de la risa fueron descubiertas desde hace mucho tiempo por los antiguos sabios de Oriente. El bienestar espiritual que produce se explica por su capacidad para crear un espacio para estar con uno mismo y ubicarnos en el aquí y el ahora, en el presente, ya que cuando reímos nos es imposible pensar. Esa imposibilidad de pensar hace que durante unos momentos desconectemos totalmente nuestro interior de todo lo que nos rodea, somos capaces por un instante de bloquear el cerebro totalmente.

En la India existen incluso templos sagrados donde se practica la risa, ya que es considerada una técnica de meditación en sí misma. Por tener esta facultad, a la risa, Osho la bautizó como "las alas del hombre".

En Occidente, sin embargo, aunque se le llamó la medicina del alma desde el año 1300, no se tuvo idea de su alcance hasta hace poco tiempo. Las investigaciones realizadas en torno a la risa son relativamente recientes, pero ya han arrojado la información suficiente, hoy en día son muchísimos los que ya han practicado o practican la riosoterápia.

Estamos en un mundo lleno de problemas, expuestos constantemente a ellos, no podemos mantenernos ajenos a ellos, pero eso no quiere decir que debamos ser taciturnos, grises, o estar enfadados siempre, quizá si comprendemos que una sonrisa puede contagiarse, que una respuesta con buena cara o una carcajada en un momento dado es la mejor y más efectiva medicina para la ansiedad o el mal humor de otro, además gratis y sin costo, aprenderemos sin duda que el reír nos hace por un momento olvidar nuestros problemas, mientras uno ríe no existe nada más, es como si mientras reímos el mundo se hiciera a un lado.

Una persona que sonríe envía infinidad de mensajes a su entorno, mientras que uno que nunca lo hace puede lanzar señales de negatividad o de rechazo. Y un dato interesante: la sonrisa falsa o forzada se reconoce por su duración, más larga que la sonrisa natural o espontánea.

Seamos sinceros cuando riamos o sonriamos

Es muy importante saber reírse y rodearse de gente que sabe reír, ya que la risa es un des−estresante natural. Sin duda alguna y esto esta comprobado científicamente, los grupos de trabajo que tienen un buen humor, a comparación de los que no, pues tienen una mayor facilidad y compatibilidad a la hora del trabajo, lo que ayuda en la velocidad de creación y calidad.

No neguéis una sonrisa, no escatiméis una risa, una carcajada, rompamos la tendencia de ir con la cara amargada, quizá será la mejor manera de darle en la espinilla a todos esos que les gustaría vernos así, y también quizá alguno de esos tan van por la vida con ese semblante tan serio se anime a intentar sonreír.

Mientras tanto, yo hoy doy gracias a todas las personas que llenan mi vida de risas, sonrisas y alegría.

Texto y fotos: Miguel Adrover Caldentey