sábado, 6 de febrero de 2010

Hoy es un gran día




Las siete y media de la mañana, lo primero después de asearme y vestirme, salir al patio para ver el amanecer, sorpresa, el primer regalo del día proviene del cielo, me sorprendo y enseguida voy a coger la cámara que está esperando en el salón.

Una, dos, tres y así hasta 20 tomas, a cada cual más espectacular, luego, lentamente el cielo va cambiando así como el sol asoma por encima de la calima marina.

Estoy extasiado, es tanta la belleza que he contemplado que tardo en asimilarla, un pequeño petirrojo, segundo regalo de la mañana, parece tan impresionado como yo, ha contemplado todo el espectáculo cerca de mi, sobre la pequeña elevación de piedras, allí sigue y con total descaro parece pedirme esa foto.

Lentamente vuelvo al mundo terrenal, desconecto del cielo y miro a mí alrededor, la primavera, tercer regalo, esta ya anunciándose, frondosa en las flores del almendro, que se abren ya con fuerza ofreciéndome también su aroma al acercarme.

Las flores de los parterres también empiezan a aparecer, todavía con timidez, en unas semanas llenaran de color esas plantas.

Me sorprende cerca el trino de uno de los pájaros que más bella melodía tienen, el jilguero, me parapeto para poder verle, allí está, sobre una rama.

Intento de nuevo mimetizarme, con tranquilidad se acerca a la charca, está tranquilo.

Disfruto viendo como me deja participar de espectador, cuarto regalo, de su aseo matutino, despreocupado, disfrutando, cantando entre chapuzón y chapuzón.

Vuelvo a casa, ahora soy yo el que vuelve cantando, no se porqué pero se me ha pegado una canción, “hoy puede ser un gran día,,,” aunque le voy cambiando la letra y para mi se convierte en “hoy ya es un gran día,,,”.

Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

PD: La vida no es un problema que deba ser resuelto, sino una realidad quehay que experimentar. S. Kierkegaard

miércoles, 3 de febrero de 2010

Recordaré

Hoy subo una de las poesías que forman parte del libro "fred al cor", (frío en el corazón), la he traducido al castellano pero también dejo la versión en catalán, lengua en la que fue escrita originalmente y en la que se publicará, quiero dedicarla a Nonis, espero que te guste


Recordaré otro día               

los deseos de la luna

de escuchar nuevos poemas

que le cuenten secretos,

recortes de historias de amor

vividas en la sombra

o al contraluz

de mejillas tibias

donde las besos aún

se dan en papel celofán.



Aderezaré con epílogos inconclusos

estos nuevos poemas

donde el cálido protagonista

será el tiempo robado

a una sonrisa de tus labios,

tiempo portador

de perfumes de sueños

cargados de polen de primavera

y al tiempo

de ilusiones

perdidas por la ventana

desde donde veía el mar

y respiraba la lluvia.



Y estos nuevos poemas

serán escuchados por la luna

acariciada por las nubes

mientras, allá lejos

arcabuces gigantescos

anuncian tormenta

y los rayos

iluminan ya la noche

en vertical danza.






(Català)


Recordaré altre dia

els desitjos de la lluna

d’escoltar nous poemes

que li contin secrets,

retalls de histories d’amor

viscudes a l‘ombra

o al contrallum

de galtes tèbies

on les besades encara

es donen en paper celofà.



Amaniré amb epílegs inconclusos

aquets nous poemes

on el càlid protagonista

serà l’oratge robat

a un somriure dels teus llavis,

oratge portador

de perfums de somnis

carregats de pol-len de primavera

i al temps

de il•lusions

perdudes per la finestra            

des de on veia el mar

i respirava la pluja.



I aquets nous poemes        

seran escoltats per la lluna

acaronada per el núvols

mentre, allà lluny

arcabussos gegantins

anuncien turmenta

i els llamps

il•luminen ja la nit

en vertical dansa.



Texto y fotos: Miguel Adrover Caldentey

lunes, 1 de febrero de 2010

Mis ciclos del agua



Mis recuerdos me dicen que soy agua, aunque me siento etéreo, sin cuerpo, capaz de expandirme o retraerme a voluntad, quizá es mi mente la que cruza espacios infinitos en busca de ese momento en que encuentre el sol y cambie mi temperatura, o en mi camino encuentre otro frente que varíe mi densidad, soy nube


Hace frío en algunas de las regiones que recorro, los vientos del norte me congelan, siento de nuevo el peso de mi cuerpo, me precipito rápidamente hacia la cima de las montañas, siento ese frío en mi interior que apenas me permite vislumbra los que alrededor se unen a mí, están tan fríos como yo, ahora ya no caemos tan deprisa, lentamente entre todos nos mecemos en el aire, soy nieve.


Lentamente el calor de la tierra y el sol han ido fundiéndome, me deslizo, me absorbe la tierra, y emerjo de nuevo, nazco de nuevo, mi interior todavía sigue frío, pero lentamente empiezo a disfrutar del nuevo viaje, soy fuente.


El camino es tortuoso, con miles de cambios y de desviaciones, a pesar de haber hecho amistad con otras muchas gotas, nos separamos, las pierdo de vista, demasiadas veces sin despedirnos, pero se que están bien, y yo sigo adelante, soy arroyo.


En algunos de los momentos más tristes noto como una fuerza se apodera de mí, me invade esa sensación de vértigo, de no saber donde estoy, ni quién soy, ni adonde voy, soy remolino.



Esa fuerza interior me transforma de nuevo, me aturde, me cansa y me dejo llevar, viajo entre multitudes, busco un reposo, lo encuentro, soy lago.


 
Me recupero, necesito expresarme, descubrir, disfrutar, ver, sentir, caminar, quiero sentirme vivo, soy río.



Lentamente siento como mi camino termina, ahora me fundo con la sal, me dejo llevar, miro alrededor, es inmenso, es bello, es cambiante, soy mar, soy océano.



Será este el fin del camino, me siento triste, desesperado, hasta que mis recuerdos vuelven, y recuerdo, soy agua, y de nuevo miro al cielo.



Texto y fotos: Miguel Adrover Caldentey

domingo, 31 de enero de 2010

Delhi

En ti convive lo antiguo y lo moderno


en ti vive el amor y el odio

en ti habita libremente la vida y la muerte

el incienso se mezcla con el estiércol

la pulcra seda con el fango

bellas sandalias con pies descalzos

exóticos perfumes con lagrimas amargas

las risas con los llantos

todo en ti fascina

Delhi, Nueva y Old Delhi.



Ciudad eternamente cambiante

desde paraíso a infierno

aromas orientales occidentalizados

templo de la riqueza espiritual

templo de la miseria y de la pobreza

templo donde todo existe,

escupideras en los rincones

pret a porter en los escaparates

millonarios en sus edificios pulcros

despojos humanos en sus chabolas inmundas

Delhi, Nueva y Old Delhi.



Puedo aspirar la India en tus calles

puedo ver la India en tus gentes

puedo sentir la India en tus olores

puedo vivir la India en tus sabores

puedo abrazar la India en tus miserias.

Puedo amar la India desde tu recuerdo

grabado a fuego en mi interior

donde cohabitan un sinfín de emociones

y miles de recuerdos de ti

Delhi, Nueva y Old Delhi.







Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

sábado, 30 de enero de 2010

Hoja de papel en blanco

Desde un rincón de la nada


nacen las palabras mudas,

desde el vacío inexistente

el más absoluto de los silencios,

en la cercanía del infinito

sombras se unen a las penumbras,

mientras mis ojos recorren

la hoja de papel en blanco.



La soledad de las multitudes

evoca en mí, recuerdos inconexos,

en mi interior vagan,

realidades y sueños,

juntos el ayer, hoy y mañana

danzan frente a mí en brazos del viento,

una danza imposible

en la que están mis sentimientos,

mientras mis ojos de nuevo recorren

la hoja de papel en blanco.



Espiral de percepciones contradictorias

que mortifica mis sensaciones vacías,

como amañada ruleta de feria

en la cual nunca se obtienen musas

únicamente puedes, algún día,

atrapar alguno de tus sentimientos,

y mientras otra vez mis ojos recorren

esta hoja de papel en blanco.



Pues yo me pregunto y siempre sin respuesta,

Como podría expresar la sensación de una caricia.

Que ejemplo podría explicar la tibieza de una lagrima.

Como lograr compartir el dolor y la tristeza.

De que manera obtener la frescura de una risa.

Como hacer percibir el sabor de la sangre ajena.

Que palabras unir para describir el amor.

Que verbos usar para evocar el dolor.

Como hacer para llenar esta hoja en blanco.



Es como tenerte a ti mismo como enemigo,

intentando engañarte conociendo de antemano el engaño,

jugando a un juego que a pesar de ser tú solo

la mayoría de veces tú eres el que sale perdiendo

tu enemigo, papel limpio, impoluto, blanco

te sonríe, se burla, te reta

tú le mimas, le acaricias, le besas

él se resiste, lucha, se rebela

y al final como siempre, te vence, te gana

y tú, cansado del brillo cegador

de aquella maldita hoja en blanco,

impotente la arrugas, la rompes, la tiras

y vuelves una vez más a refugiarte

en un rincón de la nada.

Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

viernes, 29 de enero de 2010

Pensamiento único


Por desgracia creo que cada vez más nos estamos envenenando como sociedad y empiezo a pensar que el tan comentado y a la vez criticado “pensamiento único” se está adueñando del poder de decisión de la mayoría de las sociedades modernas actuales.


Cada día creo más en que los poderes mediáticos y políticos nos están sumergiendo en una base de datos desde donde controlan con precisión quirúrgica las reacciones de la sociedad.

No comprendo como día a día vemos casos flagrantes que a nivel individual nos repatean los intestinos, y como sociedad pocas veces alzamos la voz, asistimos con expectación a los discursos del presidente Zapatero en Davos diciendo que España es un país que saldrá fortalecido de la crisis, vemos como se permite dar consejos a los demás países para evitar el paro, o de cómo asegura que la seguridad social de nuestro país esta fuerte.

Al mismo tiempo, si miramos a la calle, todos sabemos que al 98% de españoles nos cuesta llegar a final de mes, hay más de 4 millones de parados, nuestra economía conjuntamente con la de Grecia están a la cola de Europa, y la seguridad social si no se ponen medidas en 25 años no podrá atender la demanda, ni sufragar las pensiones.

Asistimos perplejos como la mejor solución es alargar la vida laboral de los españoles hasta los 67 años, que se aumentan los periodos obligatorios de cotización para recibir una pensión, y las pensiones son deplorables en la mayor parte de los casos.

Pero mientras, no se escucha ninguna voz crítica en los medios de comunicación, los editoriales de los periódicos parecen escritas por el mismo escribano aceptando esta politica de parcheo que en cualquier momento nos rebentará entre las manos, los sindicatos siguen sin decir esta boca es mía ni salen a la calle, quizá alguién tiene miedo de perder la silla, el presidente de la CEOE sigue en su puesto después de haber generado una de las crisis más importantes en la pasada navidad arrastrando a una empresa a la quiebra dejando a miles de ciudadanos sin poder volar, los controladores aéreos cobran una burrada y se permiten amenazar con huelgas encubiertas si les tocan el sueldo, los políticos inmersos en casos judiciales aumentan día a día, y lo peor de todo, alguno sale entre aplausos y vítores de sus convecinos. No sé, que queréis que os diga, a veces me encantaría poder hacerme ciudadano de otro mundo

Cuando al ciudadano de a pie, el normal que cada día va a comprar el pan y que entra a trabajar en una jornada de ocho horas para a final de mes recibir una nómina que muchas veces no sobrepasa los mil euros, después de todas las patadas que recibe tiene como única posibilidad ver programas de "corazón corazón", "salvames de luxe", "grandes hermanos", "mira con quien me he acostado", "cuantas cirugías llevo" o los cientos que están a su alcance y esa es la única droga que se le suministra gratuitamente para aniquilar las percepciones sensoriales que hacen que se este quieto, creo que si, que el poder está más allá, mucho más,  de donde podemos imaginar y poco a poco, nos han mediatizado hasta conseguir ese “pensamiento único”.

Mientras, tengamos cuidado, que si alguna vez llegan a conocer que los colores nos gustan, que nos dejan ser un poco libres todavía, quizá a alguien se le ocurra devolvernos al blanco y negro.




Un saludo a todos



Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

martes, 26 de enero de 2010

Las fábulas de la mariposa




Hoy, mientras dejaba que mi mente se relajara, me venían a la memoria dos fábulas relacionadas con las mariposas.


En la primera, la mariposa ilusionada por haberse enamorado locamente de una estrella, desoye los consejos de todas las otras mariposas que están a su alrededor y cada noche sale a ver a su amada, cada noche se eleva más en el cielo, y así, noche a noche va descubriendo nuevos horizontes, nuevas bellezas, ve las luces de la gran ciudad, ve el mar, descubre la belleza de las montañas.


Cada día el amor hacia su estrella crece ya que comprende que a pesar de no llegar a ella es ese amor el que le ha hecho descubrir las maravillas que la rodean mientras la gran mayoría de mariposas que conoció un día han perecido al acercarse demasiado a las bombillas que les han quemado sus alas debido a la urgencia de acercarse o encontrar un amor en el que cobijarse.



En la segunda, una bella mariposa descubre un cuidado jardín, su presunción y el desmesurado placer que le proporciona hacer alarde de su belleza hace que se confíe cuando el jardinero se deshace en halagos hacia su hermosura, encandilándola con palabras bellas y frases del estilo “eres la reina del jardín”.




Su desmesurado ego hace que se pavonee ante tantos alardeos hacia su belleza por parte del hombre y no es consciente de lo que realmente significa ser su “reina” hasta que se siente morir al ser traspasada con un alfiler para terminar clavada en el centro de todas las demás mariposas que formaban la colección del jardinero.









Yo ya he decidido volar cada noche más alto para acercarme a “mi” estrella



















Texto y fotos: Miguel Adrover Caldentey

lunes, 25 de enero de 2010

Carta a los que juzgan

A veces, al exponer tus ideas, tu manera de entender nuestro paso por el mundo, te enfrentas a unos ojos que son el fiel reflejo de un juicio de valores que tu no comprendes, ni aceptas, ante esos ojos que se creen con derecho a juzgar, me planto firmemente y les pregunto, les digo, les hago escuchar lo que no quieren oir, y lo hago sin anestesia. De todas maneras, les veo insensibles, pero no por ello me callo, quiero que me respondan, pero termino por responder por ellos.



¿Cuando empieza el final del principio?

Quien me puede decir donde está el inicio o el fin.

Quien puede asegurarme si estoy dentro del círculo,


o el resto del mundo esta fuera del círculo.

A las doce termina un día,

o a las doce comienza otro.



Si no me podéis asegurar cosas tan elementales

porque me juzgáis,

tampoco lo sabéis

porque no soy como vosotros

por eso,

porque soy diferente,

y lo diferente os da miedo



Estáis tan centrados en vosotros mismos

que creéis que lo diferente es malo

que lo que no es igual es peligroso,

que lo que no comprendéis es oscuro.





Soberbios y arrogantes fariseos

con aroma de naftalina

lo que tenéis es miedo,

tenéis miedo a probar

y vuestro miedo más grande

es que si lo probáis

lo nuevo os guste.



Texto y foto: Miguel Adrover Caldentey

domingo, 24 de enero de 2010

Salí a buscar el paraíso

A veces nos imaginamos mundos fantasticos,  intangibles a nuestras manos, lejanos paraísos que están plagados de belleza, de tranquilidad, cuyos rincones nos sorprenderán por sus maravillosos tesoros, en forma de color, de imágenes, esperamos ver ese lugar idílico que con sus maravillas nos atrapará para siempre.



Hoy he decidido buscarlo, por ello esta mañana me he colgado la cámara al cuello y he salido de casa para ir a su búsqueda.

Mientras buscaba el camino, (tengo la suerte de vivir en el campo) he visto una minúscula flor que sobresalía entre las demás, y con paciencia para evitar que el aire la moviera he tomado unas imágenes.





Seguía pensando hacia donde dirigir mi búsqueda, cuando he escuchado unas tórtolas revoloteando cerca de la charca, intentando no hacer ruido, moviéndome lentamente, intentando pasar desapercibido y sin molestarlas, me han dejado acercar.


Fue muy bello verlas bebiendo, disfrutando de la tierra, jugando entre ellas, y sin que mi presencia les fuera algo molesto. Me quede un largo tiempo observándolas, pero tenía que buscar mi paraíso y debía irme, por lo que empecé a retroceder para salir de la finca, necesitaba tomar un camino para encontrar ese paraíso que había ido a buscar.







Ya que no quería molestar a la tórtolas ni a otros pájaros que estaban trinando cerca, me fijaba bien por donde caminaba para no hacer ruido, por lo que pude ver como una mata de romero que esta cerca empezaba a florecer.








Que delicadeza su flor azul, no podía irme sin tomar unas imágenes, de nuevo plante el trípode, y realice varias fotos.




Cuando ya casi había decidido si dirigirme hacia el mar o hacia la montaña para ir a la búsqueda de ese paraíso imaginado, vi cerca de la entrada como el rosal enano que desde el otoño pasado estaba en letargo, había iniciado la floración, y ya tenía varias rosas de una belleza impresionante.


Comprenderéis que me parara otro rato a admirarlo.

Cuando quise darme cuenta, ya era casi el mediodía, y no era ya el momento para acometer grandes aventuras, por lo que me resigne y decidí que ese paraíso imaginado debería seguir esperando.



Dedicado especialmente a ti María, porque a veces los paraísos imaginados se convierten en realidad.

Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

jueves, 21 de enero de 2010

Un día rebotado



Cuando empecé este blog lo hice con el ansia de que fuera un lugar donde poder plasmar mis impresiones, mis emociones, mis dérias, poesías, relatos, y entre otras cosas, también mis cabreos, porqué no.


Todos habréis advertido que es como una especie de batiburrillo que no sigue una edición lineal, salto de un tema a otro, cambio de temas constantemente, es algo asi como reflejar mi estado diario, variante y variable como el de muchos de vosotros, supongo.

Me encanta acompañar los textos con fotografías, sumergirme de tanto en cuando en la naturaleza para refrescarme bañándome en ella, dejar posts más serios, otros más irónicos, según me viene.

Pero aún así, a veces siento la necesidad de desahogarme, de levantarme y dar ese puñetazo en la mesa que comparto conmigo mismo al darme cuenta de la gran trampa en la que nos está sumergiendo esa sociedad en la que vivimos y que nos ofrece un horizonte dorado sin que nos apercibamos de que ese reflejo es del oro de los barrotes con que nos han encerrado.

Porqué hoy, no lo sé, quizá por el cabreo acumulado, después de ver una y otra vez como cuando rascas el encerado, la podredumbre esta por todos lados.

Me indigna leer que los bancos cobran comisiones para gestionar los ingresos que los particulares realizan en las cuentas abiertas de ayuda a Haití. Que si, que han dicho que si se reclama las quitan, que son fallos puntuales, que intentaran mejorar el sistema, que bla, bla, bla,,, sabéis que creo, que al final se quedaran con todas las posibles.

Me indigna que las imágenes que vemos continuamente en TV sea la de helicópteros de guerra desembarcando marines en ese país, todos sabemos cuando llegan, ¿quién sabe cuando se irán?

Me indigna que ya haya empresas multinacionales frotándose los dedos para poder entrar en el pastel de reconstrucción de las infraestructuras más importantes antes de que siquiera los heridos hayan podido ser atendidos.

Y cuando uno empieza a tener los cables cruzados por tanta indignación, todo se solivianta en su mente, y el proceso continua.

Me indigna que cuando voy a comprarme un DVD virgen para poder archivar mis fotos, me cobren un canon desde la SGAE porque se da por hecho que voy a bajarme una película de Internet.

Me indigna que compro una memori stick y me cobren casi el doble de su valor por el mismo canon.

Me rebelo y quiero comprarme folios en blanco, y resulta que estoy adquiriendo un objeto potencialmente peligroso porque supongo que creen que fotocopiare la biblia en verso, se dá por hacho que soy un peligro potencial para no abocar a los creativos, músicos y escritores del mundo mundial a la bancarrota.

A alguien se le puede ocurrir la simple idea de que lo “necesito” para mi uso personal, para mis cosas, o que quizá todavía soy un nostálgico que me gusta ver el trazo de la tinta sobre el papel.

Sigo en mi rebeldía interna y escucho que la Sociedad General de Autores quiere cobrar también un canon a las peluquerías de Cataluña por tener música ambiental o sintonizada una emisora de radio, anda que…

Y recibo una llamada del banco que mi debo 3 euros a la seguridad social, que vaya a cubrir ese desfase o podrían embargarme todas mis cuentas, me indigno de nuevo, al mismo tiempo están emitiendo un programa por la radio que a tal empresa multinacional la seguridad social le aplaza un pago de millones de euros que afecta a los seis mese de las cuotas de sus trabajadores.

Miro mi bolsillo, en el descansa un billete de avión comprado al contado de una compañía que ha dado quiebra cuyo dueño es actualmente el director de los empresarios de España y cuyos aviones no volaran más, tampoco puedo reclamar que me devuelvan el importe porque no realice el pago electrónicamente.

Si, debo ser uno de esos que todavía desconfían de tarjetas y documentos de identidad electrónicos, ¡haberlo pagado con VISA o por transferencia! Ahora resulta que el dinero físico no tiene el mismo valor, toda la vida había creído que si.

Y me indigna, que veo como mi pequeña empresa se mantiene a flote más mal que bien pero intento sacarla adelante, y cada vez que solicito una ayuda a un banco me cierran las puertas en la cara, voy a negociar un pagaré y me dicen que es inviable, solicito un aplazamiento y me dicen que los plazos están para cumplirlos, pero que si quiero, me pueden ofrecer gestionarme la compra de un nuevo coche con el Plan E que me ahorra dos mil euros por parte del estado y otros dos mil de parte del concesionario.

Y al final, vuelvo a casa ahora, enciendo la tele, en fin, voy a relajarme un rato, y veo como Carmele Marchante encabeza con mucha ventaja la lista de votaciones para decidir que representante español será el encargado de defender a España en Eurovisión con la canción soy un Tsunami.

Si es que,,,,



Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

martes, 19 de enero de 2010

¿Soledad o inicio?

A veces una imagen se une con las palabras, a veces un paisaje tiene mensaje, volví a ver estas fotos, una tomada en el desierto de Marruecos, (la de la nieve), la otra en Cala Mondragó, después de la temporada turística del verano mallorquín.


Al revisarlas pude ver que ambas me evocaban la soledad, pero creí entender algo, que la soledad es nuestra, y que muchas veces únicamente es el inicio de una búsqueda.







Buscaba un hada

y te encontré a ti

buscaba el camino

y encontré tu mano guiándome

buscaba apaciguar mi sed

y encontré tu pozo de agua cristalina

buscaba las estrellas

y encontré tu luz

quise huir del silencio

y encontré tus palabras

quise huir del ruido

y encontré tu sosiego


sentí vértigo

y encontré tu calma

sentí miedo

y encontré tu paz

estaba perdido

y te encontré a TI.






Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

lunes, 18 de enero de 2010

Una nariz roja y unos zapatos grandes


Para uno de los colectivos que más admiro, ya que consiguen

sonrisas donde hay dolor, ya que consiguen que la magia llegue

donde únicamente hay batas blancas, escribí:



“Hubo una vez un hombre temeroso de Dios, un hombre que

cumplía los preceptos de la religión, pero que encontraba a faltar

algo. Tenía dentro de sí una necesidad. Él la sentía, a pesar de no

saber exactamente cuál era.

Cuando aquel hombre vio que el Creador se dirigía hacia él, se

asustó. No sabía qué hacer ni cómo actuar, pero aún así esperó su

llegada; quería saber qué pasaría.

El Señor miró a uno y otro lado, fijó sus ojos en él y sin darle tiempo

a reaccionar le preguntó:

—Amigo mío, ¿cuál es la mayor ilusión que puedes tener a lo

largo de tu vida?

Cuando escuchó la pregunta que le había hecho el Señor, sabiendo

que no era cuestión baladí la respuesta, buscó en su interior y

enseguida contestó.

—Oh Señor, yo no tengo como meta ni fin comprenderte a Ti

ni a tu Creación. El universo, el infinito y hasta el mundo donde

vivo son cosas demasiado grandes para ser comprendidas por mi.

Se escapan a mi entendimiento. Pero sé que si las creaste fue por

alguna razón.

Tampoco tengo como intención comprender el dolor y el sufrimiento

de los hombres. Quiero creer que si los pusiste en este

mundo, lo hiciste por alguna circunstancia, aunque no pueda entenderlo.

Pero me gustaría poder aliviar el sufrimiento a los más pequeños.

Me gustaría poder hacer sonreír a los niños que están enfermos, me

gustaría poder cambiar este sufrimiento y ese dolor por la alegría de

una sonrisa, abrir una ventana de esperanza en sus corazones, aunque

fuera por unos minutos.

—Entonces, ¿Por qué no lo haces? —Le preguntó el Creador.

—No tengo ni instrumentos ni medicinas, no tengo estudios, no

soy médico ni enfermero, te prometo que si pudiera, lo haría.

—Tienes lo mejor que puedes utilizar para conseguirlo, con ese

poder puedes mejorarlo todo.

—No te entiendo, únicamente tengo una nariz roja y unos zapatones

muy grandes. Se reirán de mí.


—Hazlo así, hazles reír, cada sonrisa suya, será también una sonrisa

mía.




(Dedicado a La Sonrisa Médica, payasos de hospital que saben

cómo conseguir hacer reír a todos los pequeños que tienen que

pasar por una clínica).

Texto; Miguel Adrover Caldentey
Ilustraciones; Internet
http://www.sonrisamedica.org/

domingo, 17 de enero de 2010

Delante de ti, yo me senti...



Delante de ti me sentí tembloroso,


cual hoja trémula de árbol por el viento azotado,

luchando por no dejarse arrastrar

hacia un futuro bello pero incierto,

un futuro sin promesas pero con esperanzas,

un futuro por el viento labrado

desde antes de brotar la hoja.




Delante de ti yo sentí miedo,

cual chiquillo solo en noche oscura,

luchando para vencer sus terrores

nacidos en un ambiente tenebroso,

pues todavía desconoce que las tinieblas

desaparecerán con el nuevo día

envolviéndole de nuevo la luz tranquilizadora.





Delante de ti yo sentí pena,

cual humano ciego y sordo,

que no ve ni oye los lamentos del mundo

nacidos de las gargantas de los marginados,

nacidos de los corazones de los indigentes,

que a través de la impotencia

siguen reclamando una débil esperanza.




Por eso yo quiero cambiar,

ahora que ya te conozco,

seguir el destino que me marque el viento

a pesar de no conocerlo de antemano,

quiero penetrar en tu noche

sin saber si amanecerá de nuevo,

sublevarme contra tus sufrimientos

darte parte de mis esperanzas.



Compartir los sufrimientos


No ceder a los acontecimientos

Olvidar el, “ya todo esta perdido”

Abrir un nuevo sendero,

Volar libre con los pájaros

Sentir renacer las ansias de vivir.






Las ansias de restituir

todo el daño que pude hacer

la voluntad de intentar

explicar lo inexplicable

la decisión de experimentar

el tacto de lo intangible

la ilusión de hacer

realidad lo irrealizable.



La esperanza de ver


una humanidad más sociable,

de donde hayan desaparecido

antiguos oscurantismos

dando paso a la fe en la persona,

creyendo en el ser humano

olvidando colores,

olvidando rencores,

cultivando amores.



Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey