viernes, 19 de noviembre de 2010

Jamaica

A veces necesitamos reinventarnos, volver a creer, buscar ese rincón que nos haga de nuevo entrar en contacto con la naturaleza, con la Madre.


No buscar los ecologistas de jardín, ni a los salvadores del mundo desde un despacho, si no ese rincón donde puedas de nuevo hablar con esa selva que te ofrece aire para respirar, esa agua que alimenta la tierra que te da de comer.

Ese día en LX Falls, en Jamaica lo encontré, a un centenar de metros de donde se bañaban ávidos turistas, pero donde pude durante un largo rato participar en el milagro que nos ofrece nuestro planeta cuando lo vemos en todo su esplendor.

El agua turbia denotaba que las últimas lluvias en las Montañas azules habían sido abundantes, el cauce silbaba a su paso por mi lado en demostración de su alegría, y la naturaleza me envolvía.

Pero no todo era tan bonito

Poco más allá varias familias jamaicanas, disfrutando de los últimos rincones que todavía les quedan, el circuito de los turistas todavía no ha llegado hasta este remanso, seguro que pronto llegará.

Al igual que en un principio fueron solo algunos hoteles para traer la economía de mercado al país, y ahora los macro complejos hoteleros los están arrinconando al vallar las playas y no dejarles entrar en ellas a no ser para servir cócteles o limpiar habitaciones. Ahora ese mismo turismo necesita rincones de interior, y también se los están quitando.

Como siempre, los aventajados tiburones financieros serán los que se lleven la pieza más grande del botín, y esos habrán llegado del extranjero, algunos intermediarios sin escrúpulos habrán llegado a recoger las migajas que se caían, y los pobres parias de la tierra se verán de nuevo desplazados, desubicados de nuevo.

Llegaron a esa tierra debido al trafico de esclavos, y allí se quedaron, sentían y eran, africanos en una tierra desconocida, poco a poco empezaron a creerla suya, empezaban a tener sus raíces, pero ahora se ven arrancados de nuevo de ella, quizá no por traficantes de esclavos, pero perdonad si os digo que para mi, son especuladores sin escrúpulos a los que ni las raíces de todo un pueblo, ni toda la naturaleza tienen valor alguno,,, a no ser que en esos terrenos quepa un hotel que cotice en bolsa y pueda llenar sus bolsillos.

Perdonad el rollo, necesitaba decirlo.



Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

martes, 16 de noviembre de 2010

Caricia dorada

Cuando al nacer el día el Sol accede a acariciar el mar desde detrás de una nube, es cuando demuestra su ternura, por ello cubre el agua con sus reflejos de oro.


Nuestras caricias verdaderas también tienen ese efecto.
 
Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

lunes, 15 de noviembre de 2010

Gratitud y colores

Ayer día 14 en La India era el día de la gratitud, una festividad en que lo primordial es el agradecimiento, sencillamente dar gracias, ese gesto tan simple y a la vez tan olvidado, no, no es el dar gracias por haber recibido algo, o por haber sido ayudado en algo, es la acción de dar gracias por algo tan simple como el vivir, sentir, respirar, compartir, experimentar.
Por eso hoy yo también quiero dar gracias, gracias a todos los que pasáis por este espacio ya que vosotros sois su alma, gracias a ti por compartir mi día a día pues el camino no sería igual sin ti, gracias a la naturaleza por darme tanto, gracias a los que han pasado por mi vida porque de ellos siempre he aprendido, gracias a este planeta que me regala a diario milagros cotidianos, gracias a lo vivido, bueno y malo, alegre y triste, ya que ello ha forjado mi manera de ser. Simplemente Gracias  



Otra festividad que me fascina en la India es "Holi" la fiesta de los colores, una fiesta en la que la razón de ser de la misma en esencia es dar igualdad, todos se embadurnan, pintan de colores, te espolvorean, te pintan, y la magia sucede, el mundo es igual que los colores, cuando todos están pintados, no hay diferencias entre unos y otros, las capas quedan ocultas debajo de los colores. Esta fiesta ya estaba en lo mitología desde hace dos o tres mil años. No hay ningún dato concreto de cuando empezó pero lo importante es que antiguamente al igual que ahora, la gente se mezclaba con otros, olvidando todas las diferencias, sean económicas, de status, de oficios o lo que fuera. Tenía y tiene un sentido de igualdad  e integración, y de espiritualidad, en India cualquier cosa es espiritual, son fiestas marcadas que se celebran y son celebradas en todo el país, hay tantas creencias y celebraciones que en India cada día es una fiesta, pero sobretodo, todavía son conscientes de que estar vivo es y debería ser siempre una fiesta.

Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

jueves, 11 de noviembre de 2010

La sencillez de la vida

Sencillamente respirar, sentir el aire, librarse de las ataduras, descubrir que puedes volar, la vida es eso, tan sencillo y a la vez tan complejo, la vida es eso, un conjunto de sensaciones que día a día te van formando, cambiando, instruyéndote, haciendo que seas una nueva persona con el paso del tiempo.




La vida esta hecha para disfrutarla, creo firmemente que quien diga que no, se equivoca,

La vida consiste en sonreír, correr entre los prados mientras llueve, bailar en la calle, alzar la voz por el mundo, gritar hacia el infinito todos tus sueños y reconfortarte en tus pequeños hechos.



También tienen cabida los momentos en los que te debes permitir llorar, desear la destrucción de todo, desear desaparecer, volar del planeta, el poder desconectar aunque sean unos minutos del ritmo que marca todo lo que te envuelve, y ser consciente de que no pasa nada por sentirte así.



Y permitirte ese deseo de parar el tiempo porque sientes que todo pasa demasiado rápido y al mismo tiempo todo es demasiado lento.



Pero una vez pasado ese momento, recuerda, vuelve a sonreír, de nuevo, retoma la capacidad de disfrutar de la vida



Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey


miércoles, 10 de noviembre de 2010

Velero Libertad (poema)

Velero que tienes por guía

a la brisa del mar

pues sin timón ni rumbo avanzas

amparado en la aventura del Dios dirá,

dejando tras de ti orla espumosa de plata

que olas amigas van escondiendo,

borrando la estela de tu navegar.



Retoza entre tu velamen el aire

relame tu casco el mar

las sirenas cesan sus cánticos al verte

altivo observas a los delfines jugar.



Portando la soberbia y el orgullo por bandera

con altanería desprecias la tempestad

sigues buscando la aurora mar adentro

algún día la encontraras.



Tú no estás atado al tiempo

a ti el reloj nada te puede arrebatar,

quizá estés huyendo del progreso

queriendo encontrar el parnaso en alta mar.

Quizá allí encuentres

a todos los que loaron tu navegar.



Teniendo al destino de guía

y al azar como timonel

que más te debe preocupar,

alternas con el peligro

disfrutas jugando con él.



Osado y audaz como ninguno

mantienes tu rumbo hacía la libertad

te asfixiarías estando amarrado

prefieres seguir navegando,

navegando hasta la eternidad.



Compañeros tuyos son de viaje

la aurora, la brisa,

y de las gaviotas el volar.

la brisa te empuja suave

cual celestina singular

hacía lo lejos en la lontananza

donde la vista ya no alcanza

para que el blanco de tu velamen

se funda con el azul del mar.



La aurora te abre el velo

tiñendo de colores el mar,

alegrándote desde el cielo

las gaviotas con su volar,

para que tú tranquilo puedas,

únicamente navegar.



Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

martes, 9 de noviembre de 2010

Recordaré (poema)

Hoy un poema, el original esta escrito en mallorquin/catalán, también lo he traducido para que los que no dominais esta lengua podais entenderlo.

Recordaré
(Catalán)






Recordaré altre dia

els desitjos de la lluna

d’escoltar nous poemes

que li contin secrets,

retalls de histories d’amor

viscudes a l‘ombra

o al contrallum

de galtes tèbies

on les besades encara

es donen en paper celofà.



Amaniré amb epílegs inconclusos

aquets nous poemes

on el càlid protagonista

serà l’oratge robat

a un somriure dels teus llavis,

oratge portador

de perfums de somnis

carregats de pol-len de primavera

i al temps

de il•lusions

perdudes per la finestra

des de on veia el mar

i respirava la pluja.

I aquets nous poemes

seran escoltats per la lluna

acaronada per el núvols

mentre, allà lluny

arcabussos gegantins

anuncien turmenta

i els llamps

il•luminen ja la nit

en vertical dansa.





Recordaré
(Catellano)


Recordaré otro día

los deseos de la luna

de escuchar nuevos poemas

que le cuenten secretos,

retales de historias de amor

vividas a la sombra

o al contraluz de mejillas tibias

donde los besos

todavía se dan

envueltos en papel celofán.



Aliñaré con epílogos inconclusos

estos nuevos poemas

donde el cálido protagonista

será el viento robado

a una sonrisa de tus labios,

viento portador

de perfumes de sueños

cargados de polen de primavera

y al tiempo

de ilusiones

perdidas por la ventana

desde

dónde veía el mar

y respiraba la lluvia.

Y estos nuevos poemas

serán escuchados por la luna

acariciada por las nubes

mientras, allí lejos

arcabuces gigantescos

anuncian atormenta

y los rayos

iluminan ya la noche

en vertical danza.



Texto y fotos: Miguel Adrover Caldentey

viernes, 5 de noviembre de 2010

La percepción nos engaña

Nuestros mecanismos perceptivos nos demuestran día a día que no existe aquello que se llama objetividad, la mente por si sola se hace una imagen y nos envía la información, estamos tan acostumbrados a no oponernos y aceptar lo que se nos presenta, que muchas veces si examináramos a conciencia nuestra primera impresión, terminaríamos aceptando que en ese momento nos equivocamos. La percepción está mediatizada por nuestras emociones, expectativas, objetivos y nuestra memoria.


Los sentidos nos proporcionan continuamente un bagaje inmenso de información que simplemente no puede ser procesada ni mucho menos almacenada en su totalidad, y nos creemos obligados a que nuestra mente racional la procese al instante. Por eso la atención funciona como un filtro que actúa de modo selectivo dejando pasar algunos datos que se canalizan por las vías sensoriales en detrimento de otros que se desestiman y se mantienen fuera de la conciencia. Algunos de estos datos son tan engañosos como la primera imagen que nuestro cerebro, engañado por la vista, se forma al ver la foto que hoy elegí para acompañar este texto, Simón, como se llama el artista que hace malabares con el fuego, no lleva en las manos un círculo de fuego incasdencente, únicamente son dos antorchas encendidas que al girar y debido a la baja velocidad de la exposición nocturna quedan reflejadas como un círculo, la primera impresión engaña, como muchas otras veces.

Se trata de la atención selectiva.

No son pocos los inconvenientes que pueden presentarse por el hecho de percibir de modo sesgado nuestro entorno, no en el simple hecho de analizar visualmente algo, muchas veces influye en la impresión que nos formamos de alguien debido a su apariencia, su manera de vestir, sus creencias, su ideología. Esto puede llegar a ocasionarnos una mayor dificultad a la hora de detectar, analizar y en definitiva resolver nuestros problemas o conflictos con el exterior o interpersonales.

Demasiadas veces juzgamos antes de sopesar las acusaciones que contra alguien o algo nos ofrecen nuestras percepciones primeras.



Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

martes, 26 de octubre de 2010

Algo cotidiano

En la India rural no es difícil encontrar a las mujeres cocinando el pan, directamente en el lateral de un cuenco de arcilla se pega la masa y cuando por ella misma se despega el pan esta en su punto de cocción.


Me encantó comprobar que las prisas todavía respetan civilizaciones, que el reloj no es dueño de todos los mundos, que alguien puede sentarse y cocinar su pan, a fuego lento, con tranquilidad, ¿Cuantos de nosotros ya no recordamos el sabor del verdadero pan recién horneado? ¿Cuantos de nuestros hijos o nietos no crecen suponiendo que la baguette es el único pan que existe, bueno, además del de las hamburguesas?
De verdad, me gustó captar ese momento cotidiano, un recuerdo más de India, este país que tanto me gusta.

Un saludo a todos
 
Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

domingo, 24 de octubre de 2010

Para todas las mujeres

Hoy terminan en varias ciudades españolas los actos contra el cáncer de mama que afecta o posiblemente afectará a un 5% de mujeres en los próximos años, un cáncer pero que día a día tiene más posibilidades de ser tratado con resultados positivos. Doy fe de ello porque lo he vivido en mi familia.

Este post de hoy, con estas flores rosas simbolizando el lazo rosa contra el cáncer, es solo mi contribución, un pequeñito grano de arena en esa inmensa playa de apoyos que se generan día a día para luchar contra este cáncer, que es uno de los más difíciles de asimilar para la mujer, pero también me gustaría fuera un recuerdo de que la mejor manera de vencer al cáncer de mama es anticipándoos a él con las revisiones periódicas, por favor, no descuidéis vuestra salud, hacedlo por quién más queráis, hacedlo por vosotras mismas.


Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

jueves, 21 de octubre de 2010

miradas libres

La mirada no puede atarse, es como los pensamientos, libre.


Tras ese velo negro que oculta sus rostros, sus facciones, sus perfiles, laten corazones, ilusiones, mujeres llenas de vida que quizá aceptan, que quizá desean su destino o comparten esa manera de vivir.

Lo acepto y es más, quizá lo entiendo, pero también estoy convencido que muchísimas mujeres, y hombres, viven en mundos, (cada país, cada religión, cada familia es uno de esos mundos) que no eligieron, y permanecen atadas a ellos por el miedo, por la falta de oportunidades, por la dependencia. Por el terror que impera en muchos de esos mundos

Quizá un día cada persona sea capaz de poder elegir su destino, sin discriminación, sin opresión, sin temor.

Hoy este post va por ellas, por ellos, por todos los que se sienten oprimidos, porque un día puedan vivir sin esas amarras que hoy les atan.














Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

martes, 19 de octubre de 2010

Volar

Un día un ángel se arrodilló a los pies de Dios y habló:


—Señor, visité toda tu creación. Fui a todos los rincones. Estuve en todos los lugares. Vi que eres parte de todas las cosas. Y por eso vine hasta Ti, Señor, para tratar de entender ¿por qué cada una de las personas sobre a tierra tiene apenas un ala? Los ángeles tenemos dos. Podemos ir hasta el Amor que el Señor representa siempre que lo deseamos. Podemos volar hacia la libertad siempre que queramos. Pero los humanos con su única ala no pueden volar. No podrán volar con apenas un ala...

Dios respondió:

—Sí, Yo sé eso. Sé que hice a los humanos solamente con un ala...


Intrigado el ángel quería entender y preguntó:


-Pero, por qué el Señor dio a los hombres solamente un ala cuando son necesarias dos alas para que puedan volar?

Sin prisa, Dios respondió:

—Ellos pueden volar sí, mi ángel. Di a los humanos apenas una sola ala para que ellos pudiesen volar más y mejor que Yo o vuestros Arcángeles. Para volar, mi pequeño amigo, tú precisas de tus dos alas. Y aunque libre, tú estás solo... Mas los humanos... los humanos con su única ala precisaran siempre dar las manos a alguien a fin de tener sus dos alas. Cada uno ha de tener un par de alas... Cada uno ha de buscar su segunda ala en alguien, en algún lugar del mundo... para que se complete su par. Así todos aprenderán a respetarse y a no quebrar la única ala de la otra persona, porque pueden estar acabando con sus propia capacidad de volar. Así, mi ángel, ellos aprenderán a amar verdaderamente a la otra persona... Aprenderán que solamente permitiéndose amar ellos podrán volar. Tocando el corazón de otra persona ellos podrán encontrar el ala que les falta y podrán finalmente volar. Solamente a través del amor podrán llegar hasta donde Yo Estoy... así como lo haces tú, mi ángel. Y ellos nunca, nunca estarán solitarios al volar.

Adaptación libre por MAC
Fotos; Miguel Adrover Caldentey

domingo, 17 de octubre de 2010

Allí

Siguiendo tu mirada se donde quiero estar, no se que miras, pero me gustaría estar allí, acercándome a ti, viniendo hacia ti.



Quizá un día pueda venir, y comprarte esas hortalizas, de ese modo tu podrás hacer lo que debes a tu edad, jugar, y me dejaras participar en los juegos contigo, aunque deberás enseñarme a divertirme, a disfrutar de los pies descalzos y del barro, a saborear las bayas del bosque, y a ver a las ranas en la charca, deberas enseñarme todo ello, porque en mi mundo ya lo he olvidado.

Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

viernes, 15 de octubre de 2010

Para ti.

Para ti, que sabes ver más allá.


Para ti, que crees que el espacio,
no es solo aire

Para ti, que conoces que las nubes,
no son únicamente condensación de agua

Para ti, que hablas con la luna.

Para ti, que sientes.



Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey. Fotografía posterizada con Photo Philtre

miércoles, 13 de octubre de 2010

Amarras

Cuidadosamente amarradas una a otras las embarcaciones azules de Essaouira esperan para hacerse a la mar, su colocación es aritmética para poder estar todas al refugio del malecón.



Demasiadas veces nuestras vidas son como estas embarcaciones, totalmente engarzadas con el animo de protegernos de temporales, pero sin dejarnos espacio para navegar por nuestra propia cuenta.
Solo sabremos de nuestra propia libertad el día en que no temamos soltar amarras y naveguemos libres.
 
Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

martes, 12 de octubre de 2010

poesia visual

Muchas veces, al encontrarnos junto a un rio, la mirada es como una mano que buscara capturar el agua en movimiento, cuando la imagen se presenta golpea con fuerza en la retina, el sonido de su paso a nuestro lado, es como escuchar la poesía que la naturaleza nos regala.



Solo es necesario saber escuchar, saber ver.
 
Texto y foto; Miguel Adrover Caldentey

jueves, 7 de octubre de 2010

nuestro entorno

El ser humano, en su avance, con la locura que le caracteriza, está destruyendo las últimas áreas salvajes o naturales; está extinguiendo especies de plantas y animales; en su industralización ganadera y agrícola está perdiendo especies y variedades domésticas de plantas y animales; está contaminando el mar, el aire, el suelo y las aguas, y el medio ambiente en general.


No, no es un discurso pesimista, basta mirar a nuestro alrededor, ver las noticias, leer los periódicos, y nos daremos cuenta de que es una realidad palpable, desastres como los del Golfo de México, como lo de Hungría ahora, o como lo de Aznalcoyar hace unos años, deberían hacernos reflexionar si realmente la seguridad del planeta esta en buenas manos, cualquier día, en uno de esos accidentes nos cargaremos no ya una región entera, ni un país entero, sino algo mucho más grave.


De seguir este proceso, si no enmendamos nuestras acciones, si los que tienen que velar por la seguridad medioambiental no lo hacen, si sigue prevaleciendo la obtención de beneficios a corto plazo sobre la seguridad de las instalaciones, o si se sigue traficando impunemente con el territorio, las generaciones futuras no podrán ver ya muchas cosas que hoy tenemos el placer de ver. Es más, el ser humano no sólo está empobreciendo su entorno y a sí mismo, sino que está comprometiendo su propia supervivencia como especie.

Zonas de costa que desaparecen literalmente bajo el asfalto, cemento y hormigón convertidas en urbanizaciones masificadas que el día de mañana, cuando otro destino turístico sea más ventajosos quedaran como ciudades fantasma, fabricas que siguen utilizando balsas de lodos contaminados que un día revientan, y que cuando dejen de usarse habrán contaminado todo el subsuelo, industrias que siguen usando pesticidas, ácidos, metales pesados, humos cargados de toxinas que van directamente a la atmósfera. ¿Qué nos quedará el día de mañana? Imágenes, documentales, museos, o pequeñas zonas protegidas como reservas para recordarnos lo que un día tuvimos.


Haber disfrutado durante estas dos últimas semanas de espacios naturales, de zonas sin todavía contaminar, y a la vez transitar por autenticas moles de hormigón y cristal buscando estos reductos, hace que una vez más reafirme mi convicción de que tenemos que hacer lo posible y cuidar el medio ambiente para que todos podamos disfrutar del planeta.
Por pequeña que sea nuestra contribución, es muy importante. Y no, no nos cansemos de denunciar, de hacer saber en voz alta que el planeta es de todos, no de unos pocos que especúlan con él. Que queremos seguir disfrutando de los amaneceres, de los reflejos de la luna sobre el mar, de las piedras límpias sobre la arena, y del agua transparente.

Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

miércoles, 6 de octubre de 2010

Libertad

Hoy, pocos días después del regreso de dos exaustivas semanas viviendo con intensidad cada una de las playas del bellísimo Portugal, su mar y sus gentes, su sol y su brisa, su tranquilidad y la fiereza de sus oleajes, todavía sin recuperarme del cansancio físico, pero con el espíritu y el interior lleno de experiencias, de descubrimientos y de una maravillosa sensación de libertad, vuelvo al Blog, quince días sin mirarlo y sin echarlo en falta, pero con el deseo de volverme a poner al corriente y de seguir transitando este camino en el que tantos compartimos sensaciones y emociones.


Y la sensación que más se ha prendido en mí durante todos estos días es la de libertad, quizá porque pude pasar tiempo mirando las bandadas de gaviotas volando libres, quizá porque pude disfrutar de la compañía de los delfines nadando libres, quizá porque pude observar los inmensos arenales libres, o a aquellos que conseguían cabalgar sobre las olas, o quizá porque sentí la libertad acompañándome cada instante.

Cada etapa de la vida es una y diferente, ahora puedo disfrutar de esa capacidad natural del hombre que quizá no había sido capaz de desarrollar en su totalidad. Ahora creo que por fíin he comprendido que Libertad es la capacidad que tiene uno mismo de realización personal junto al medio y los demás sin dañar pero haciendo lo que quiere, llegado ese momento puede ser capaz de pensar, sentir y vivir según su propia naturaleza.


Claro que soy consciente de que esta libertad es utópica, frenada con asiduidad, generalmente por la represión principalmente de dos factores: la sociedad y la autocensura.

Queramos o no, la sociedad, cualquier sociedad tiende a reducir el espacio de la persona, ya que se sostiene a base de normas, establecidas o incorporadas desde el costumbrismo, normas que se convierten en exigencias que el individuo debe cumplir para encajar en esta. La persona o individuo que antepone preocuparse de satisfacer sus pensamientos, desarrollar su naturaleza al margen de la masa, o de vivir según sus ideales, normalmente es rechazada por la sociedad siendo considerada antisocial. La sociedad no deja espacios a individuos, solo es una gran masa que no da lugar a diferencia.
Claro que hay que reconocer que en la sociedad actual es necesario establecer normas y leyes, ya que si no todo se transformaría en un caos. No me refiero a esas leyes, sino a las no escritas, modas y modismos, costumbres llamadas sociales, o simplemente la facilidad con la que todos por comodidad a veces nos dejamos manejar desapareciendo entre la masa, quizá porque allí nos encontramos protegidos del “que dirán”

Estas dos semanas sintiendo esa libertad, esa posibilidad de ser y decidir, caminando, sintiendo como elegía por mi mismo, me ha hecho creer que algún día será posible esa libertad, pero para que ello ocurra es necesario un cambio de mentalidad, es necesario que la gente se preocupe por cosas y no de banalidades o prejuicios adquiridos ancestralmente y que llevamos prendidos como herencia de un pasado o como abanderados de un futuro del que nada en claro tenemos, para cambiar se necesita una mentalidad que dé espacio a diferencias, aceptando que cada ser humano es distinto. Empezar a preocuparnos de nosotros mismos, de vivir nuestra vida, dando espacio a los demás para que vivan la de ellos y hagan lo que sientan, sin la preocupación constante de críticas o malas miradas. Lo más importante es comprender que desde nuestra libertad es necesario respetar la del otro para poder conseguir el objetivo de vivir tranquilos y armónicamente.

Un saludo a todos.

Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey

sábado, 18 de septiembre de 2010

Nos vemos en el camino

Cuando me dices adios no siempre es un hasta luego
Cuando empieza lo peor parece que tienes miedo
Pero me aseguras que...

Nos vemos en el camino,
que queda por recorrer,
quiero que vengas conmigo
y a tu lado amanecer.

Nos vemos en el camino,
que queda por recorrer,
quiero que vengas conmigo
y a tu lado amanecer,
a tu lado amanecer.

Cuando duele la distancia
y nos invaden las dudas
Cuando me dices que no,
que no debo tener ninguna
Porque me aseguras que...

Nos vemos en el camino,
que queda por recorrer,
quiero que vengas conmigo
y a tu lado amanecer.

Nos vemos en el camino,
que queda por recorrer,
quiero que vengas conmigo
y a tu lado amanecer (BIS)

Letra de la canción "Nos vemos en el camino" del grupo, El sueño de Morfeo.
 
Pues eso os digo, nos vemos en el camino, ya que durante dos semanas estaré recorriendo nuevos lugares, nuevas emociones, nuevos paisajes, espero llenar la retina de luz y la tareta de la cámara de imágenes, espero respirar a pleno pulmón, sentir la caricia del aire, vivir el camino, andarlo, llenarme de él.
 
A pocas horas de subirme al avión, un saludo a todos.
 
Foto; Miguel Adrover Caldentey

martes, 14 de septiembre de 2010

Riamos

Según el diccionario, la risa es el movimiento de la boca y de otras partes del rostro que demuestra alegría, el sonido característico que emitimos al reír. Pero la risa es mucho más, es un reflejo espontáneo que enseña al mundo nuestro estado de ánimo más inmediato.


Es una comunicación no verbal expresada mediante nuestras facciones, un gesto innato que no se aprende y que todos sabemos realizar, incluso los niños a una edad muy temprana. Gracias a la risa, nuestro interlocutor puede saber cómo nos sentimos al momento, al tiempo que revela nuestro lado más amable y cercano, favoreciendo las relaciones.

Las propiedades de la risa, y no es difícil comprobarlo, son muchísimas: te relaja, te desestresa, eleva la autoestima, mejora la digestión y hasta alivia dolores del cuerpo y del alma

Es un hecho probado: además de producir bienestar a nivel espiritual, psicológico y social, la risa tiene una profunda relación con los estados fisiológicos del organismo. Al reír experimentamos una especie de electroshock que nos ayuda a combatir todo tipo de enfermedades y a favorecer la longevidad.

Las propiedades desintoxicantes de la risa fueron descubiertas desde hace mucho tiempo por los antiguos sabios de Oriente. El bienestar espiritual que produce se explica por su capacidad para crear un espacio para estar con uno mismo y ubicarnos en el aquí y el ahora, en el presente, ya que cuando reímos nos es imposible pensar. Esa imposibilidad de pensar hace que durante unos momentos desconectemos totalmente nuestro interior de todo lo que nos rodea, somos capaces por un instante de bloquear el cerebro totalmente.

En la India existen incluso templos sagrados donde se practica la risa, ya que es considerada una técnica de meditación en sí misma. Por tener esta facultad, a la risa, Osho la bautizó como "las alas del hombre".

En Occidente, sin embargo, aunque se le llamó la medicina del alma desde el año 1300, no se tuvo idea de su alcance hasta hace poco tiempo. Las investigaciones realizadas en torno a la risa son relativamente recientes, pero ya han arrojado la información suficiente, hoy en día son muchísimos los que ya han practicado o practican la riosoterápia.

Estamos en un mundo lleno de problemas, expuestos constantemente a ellos, no podemos mantenernos ajenos a ellos, pero eso no quiere decir que debamos ser taciturnos, grises, o estar enfadados siempre, quizá si comprendemos que una sonrisa puede contagiarse, que una respuesta con buena cara o una carcajada en un momento dado es la mejor y más efectiva medicina para la ansiedad o el mal humor de otro, además gratis y sin costo, aprenderemos sin duda que el reír nos hace por un momento olvidar nuestros problemas, mientras uno ríe no existe nada más, es como si mientras reímos el mundo se hiciera a un lado.

Una persona que sonríe envía infinidad de mensajes a su entorno, mientras que uno que nunca lo hace puede lanzar señales de negatividad o de rechazo. Y un dato interesante: la sonrisa falsa o forzada se reconoce por su duración, más larga que la sonrisa natural o espontánea.

Seamos sinceros cuando riamos o sonriamos

Es muy importante saber reírse y rodearse de gente que sabe reír, ya que la risa es un des−estresante natural. Sin duda alguna y esto esta comprobado científicamente, los grupos de trabajo que tienen un buen humor, a comparación de los que no, pues tienen una mayor facilidad y compatibilidad a la hora del trabajo, lo que ayuda en la velocidad de creación y calidad.

No neguéis una sonrisa, no escatiméis una risa, una carcajada, rompamos la tendencia de ir con la cara amargada, quizá será la mejor manera de darle en la espinilla a todos esos que les gustaría vernos así, y también quizá alguno de esos tan van por la vida con ese semblante tan serio se anime a intentar sonreír.

Mientras tanto, yo hoy doy gracias a todas las personas que llenan mi vida de risas, sonrisas y alegría.

Texto y fotos: Miguel Adrover Caldentey

domingo, 12 de septiembre de 2010

Como antaño

Esta mañana he disfrutado de volver a la esencia pura del campo, aquel en que los hombres curtidos al sol hacían las labores de siega con la única ayuda de los animales de tiro, fue en la pequeña localidad de Cas Concos, en Mallorca, donde por un día se recuperan las raíces, el polvo de los campos se mezcla con el sudor de los payeses, el agua fría en el botijo sustituye a las latas de refrescos en la nevera portátil.




Un día donde el ruido de las modernas cosechadoras queda callado y únicamente las amenas conversaciones y alguna que otra canción popular se escucha entre el ligero repiquetear de la antigua maquina de segar tirada por el caballo.



Yo nací en el campo, recuerdo vagamente escenas como las que volví a vivir ayer, recuerdo en mis primeros años viajar montado en el carro, las labores de la siega, la trilla, aunque son recuerdos muy vagos, ya que en mi niñez el campo ya empezaba a mecanizarse en aras de obtener un mayor rendimiento a las fincas.


Y con ello se perdió parte del alma de esta y otras muchas tierras, con el paso de los años, la mecanización e industrialización de todo lo referente al campo ha hecho que lo que antes trabajaban quince o veinte familias ahora una única máquina lo realice, siega, bate, trilla, separa el grano y embala.


Antes no, cada episodio era trabajado entre todos, familias que unían esfuerzos para realizar la temporada juntas y así evitarse fatigas mayores, la sombra de los árboles era refugio de comidas campestres, y si había que pararse media hora para liar un cigarrillo y beber agua fresca, nadie controlaba el reloj.


A media mañana un descanso para tomar una rebanada de pan con queso y un racimo de uva o una sandia, a mediodía un largo descanso para evitar las horas de más sol, y por la tarde, antes de que anocheciera de vuelta a casa, y si en la finca vecina había otros que estuvieran trabajando pues nadie impedía aquella tertulia que no tenía tiempo fijado.

Ahora la maquinaria pasa como un enorme cortacésped por las cosechas, en la cabina un conductor escuchando música con el aire acondicionado, empieza la jornada muchas veces antes de la salida del sol y la termina cuando el sol ya se ha ido, eso sí, en un día trabaja más hectáreas que las que trabajaban antes diez familias en un mes, pero sigo pensando que este avance tecnológico ha hecho que el campo perdiera parte de su alma.

Hoy he disfrutado de volver a vivirlo, de ver como los mayores mantienen intactos su recuerdos y habilidades, como las manos llenas de callos siguen siendo certeras a la hora de equilibrar el filo de una guadaña con el martillo, como siguen sentándose a la sombra de un árbol, he disfrutado de volver a mis raíces, y de poder ver que hay jóvenes que desean que la tradición no se pierda con ellos.

Mi homenaje a todos los que han sudado el campo de cualquier tierra, todos los pastores, payeses, labriegos, segadores que un día levantaron el polvo de nuestros campos, y estas imágenes para que perduren en nuestro recuerdo.







Texto y fotos; Miguel Adrover Caldentey